La historia del Rey Pelayo y la Batalla de Covadonga hay que datarla en el tiempo allá por el siglo VIII, entre los años 702 y 730 d.C. y consta de dos aspectos destacables:
Por un lado la coronación de Pelayo como primer rey de España.
Por otro lado la famosa Batalla de Covadonga, la cual, para unos, marcó el inicio de la Reconquista de la península ibérica a los árabes, que se prolongó alrededor de 7 siglos y que terminó con la toma de Granada en época de los Reyes Católicos allá por finales del siglo XV, y para otros, dicha batalla de Covadonga nunca existió.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Indice del Artículo
Yo Pelayo
Nadie conoce a ciencia cierta mi origen, pero os confesaré que desciendo de familia noble, con asuntos turbios en su seno (como en casi todas las familias nobles, ya me entendéis) y procedencia del centro de Asturias.
Residiendo en Toledo (en aquella época centro neurálgico de la monarquía y de la iglesia) y por un asunto de faldas, mi padre encontró la muerte a consecuencia de un golpe en la cabeza propiciado por otro noble, el cual (este último) llegó a ser Rey.
A causa de esto, y por ser hijo del fallecido, fuí expulsado de La corte de Toledo, y acompañado por mi hermana, mi destino fue Gijón , en donde gobernaba Munnuza (gobernador musulmán de la época en la zona de Asturias con base en Gijón).

Aquí me convertí en colaboracionista del régimen (es decir de los musulmanes) hasta que Munnuza me envió a Córdoba con el pretexto de realizar una comisión.


Los acontecimientos se aceleran
En mi ausencia Munnuza, utilizando engaños, contrajo matrimonio con mi hermana (por aquello de establecer lazos de unión con la nobleza autóctona) , lo cual yo no aprobé y me tomé como una ofensa personal el hecho de que no me lo consultara.
Ya por entonces, en mi mente rondaba, desde hacía tiempo, la posibilidad de rebelarme contra los poderes establecidos (dominación musulmana del territorio de Asturias).
No pudiendo encontrar mejor ocasión, utilicé la excusa de la salvación de la iglesia católica y de España, para rebelarme.
Salir por pies
A la vista de lo sucedido, Tariq ibn Ziyad general berebere que dirigió la conquista de la península, envío a Munnuza un ejército para que me detuvieran y me pusieran a su disposición.
Un amigo, también colaboracionista con los musulmanes, me avisó, gracias a lo cual pude escapar desde el pueblo de Brece (un pueblo del hoy concejo de Piloña en Asturias) donde me encontraba escondido.
A lomos de mi caballo huí, perseguido por los sarracenos, hasta llegar al río Piloña que bajaba con un enorme caudal debido a las lluvias y con bastante inconsciencia por mi parte crucé el río ayudado por mi caballo, no sin serios apuros, pero era cuestión de vida o muerte.
Los soldados bereberes desistieron del intento de cruzar el río al ver el estado de las aguas.
Así fue como me interné en tierras montañosas de los Picos de Europa ( Comarca de Cangas de Onís y Covadonga), que serían mi hogar durante algún tiempo.


Haciendo amigos, aliados y lo que haga falta, termino siendo Rey
Por aquella época era normal las reuniones de los habitantes de las zonas rurales en los llamados Concilium ( Asambleas en las que la población rural se reunía, se organizaba y se tomaban decisiones sobre asuntos comunes y de interés).
Siendo prófugo, aproveché uno de estos Concilium ( celebrado en la tierra de Auseva en la cueva de Covadonga) para exponer mis puntos de vista sobre la dominación musulmana y la rebeldía ante la autoridad impuesta.


Conociendo a los astures y su carácter no fue difícil hacerme oír primero, y conseguir un reconocimiento por parte de los asistentes al Concilium después, hasta tal punto que comencé a enviar emisarios a otros grupos y Concilium y así los reuní y unifiqué en torno a mí y a mis ideales.
Entre todos estos habitantes de Asturias estaban los godos vencidos por los musulmanes en la conquista de la península y entre ellos había muchos nobles descendientes de la derrotada nobleza goda.
Estos vieron en mí a un líder con carisma y capacidad para plantar cara al poder musulmán, y aprovecharon la coyuntura.
El resultado fue mi elección como Rey por una asamblea de nobles godos.

Establecí mi corte en Cangas de Onís (que fue la primera capital de la España reconquistada) y mi reinado duró 18 años.


La batalla de Covadonga
Como ya dije, a través de la historia, la batalla de Covadonga fue, para unos, una gran batalla y el comienzo de la reconquista de la península; Para otros nunca existió.


La aproximación
Cuando en Córdoba se supo de la rebelión de los astures comandados por mí, se envió un cuerpo expedicionario hacia Asturias para aplastar la revuelta (estaba compuesto por cerca de 200.000 soldados según unas crónicas y alrededor de 3.000 según otras).
Dicho cuerpo expedicionario venía acompañado por un obispo (el obispo Oppa, visigodo que ayudó a Tariq ibn Ziyad cuando invadió la península, acompañando a los sarracenos en la toma de diferentes plazas como Córdoba, Jaén y Toledo).
Este ejército se aproximó hasta Covadonga por lo que en esa época era una vía existente desde el centro de la región (desde Lugo de LLanera hasta Cangas de Onís) con relativa facilidad, transportando un buen número de catapultas.
Cruzó el río Sella por Cangas de Onís, continuó por el valle del río Gueña hasta Soto y se adentró en el valle del río Deva por el que se sube hasta Covadonga y la montaña Auseva.

Montó sus tiendas y campamento así como las catapultas en un llano al pie de la Cueva (la que hoy es la Santa Cueva de la Virgen de Covadonga, patrona de Asturias).

Los astures nos encontrábamos parapetados en el interior de la cueva a la espera del ataque árabe.

Previo al ataque, el obispo fue enviado a parlamentar para lo que nos reunimos él y yo.
Habló él primero y pretendió que nos rindiéramos ofreciéndome el perdón y el disfrute de una buena vida al lado de los árabes y recuperando todos los bienes que habían sido míos (del resto de mis hombres no dijo absolutamente nada).
Rechacé su oferta alegando que llegados a este extremo solo cabía la posibilidad de la rebeldía hacia el invasor y la reconquista de una España que había existido bajo un único reinado godo (Obviamente más por despecho que por convencimiento de victoria y por tener la completa seguridad de que seríamos pasados por las armas si nos rendíamos).

La batalla
A partir de aquí todo sucedió rápido, los moros utilizaron sus catapultas pero lejos de impactar en el interior de la cueva por su estrecha entrada, las grandes piedras que lanzaban rebotaban en las paredes de roca y salían despedidas hacia sus propios soldados, causando enormes bajas entre ellos.
Viendo aturdidos y diezmados a los árabes por su propia incompetencia, aproveché la ocasión y di la orden a mis soldados para salir de la cueva y cargar contra lo que quedaba del ejército sarraceno, al cual pusimos en fuga abandonando todo su material allí y dejando un gran número de muertos entre ellos el obispo y su general.
Esta fue la chispa que encendió la lumbre de la reconquista de la península y que duró algo más de 7 siglos.
Hoy en día Covadonga y su Virgen de la Cueva representa un Lugar Santo para la Iglesia Católica y los asturianos.




En el acceso a la Santa Cueva, se dice, reposan los restos del Rey Pelayo en una tumba con una losa escrita en castellano antiguo donde menciona año de fallecimiento el 737 d.C..

Fuentes y procedencia de la información
Dado que era una época convulsa y de la que no se conservan muchos escritos, me oriento por 3 crónicas (documentos históricos escritos en latín y realizados por personas más o menos cultas y más o menos vinculadas al poder eclesiástico y al poder de las monarquías).
Estas 3 crónicas son: La Sebastaniense y la Rotense y que pretenden dar constancia de la continuidad del reino visigodo en el reino de Asturias, la tercera crónica es la Albeldense, la más antigua de las crónicas asturianas.
Todas ellas están vinculadas al monarca Alfonso III pero ninguna de ellas coincide ni en los hechos ni en los motivos por lo que, lo aquí escrito, no es más que una aproximación desde mi particular punto de vista.
También se ha recabado información al respecto, del libro ¨La Monarquía Asturiana Nacimiento y Expansión de un Reino¨ de la Editorial Prensa Asturiana.
Todas las imágenes de este artículo son propias.
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Muchas gracias Fernando, me alegro mucho de que te haya gustado