La segunda parte de la senda del río Peñafrancia resulta tan interesante como la primera, retomamos la orilla del río y atravesamos parajes de extrema belleza.
Finalizamos este recorrido en el «Gueyu Deva», antiguo lavadero de Deva con su puente de piedra y su fuente.
En este artículo te voy desgranando los entresijos de esta ruta paso a paso.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Para que te pongas en situación, te recomiendo que leas la primera parte de este artículo Carbayera del Tragamón, y a continuación sigas leyendo este, ya que en el primero terminábamos el recorrido en la Carbayera del Tragamón.
Indice del Artículo
Saliendo del Tragamón
Después de haber disfrutado de la primera parte de la senda y de la carbayera, sigues camino por la parroquia de Cabueñes, en dirección a la carretera del Trole y a la parroquia de Deva.
Transitas por el camino (camín en asturiano) del Tragamón primero y por el camino de los Maizales después.

Ambos caminos son de grava y asfalto y predominan las viviendas unifamiliares y alguna vivienda rural con sus animales, cultivos, arboles frutales (especialmente manzanos) y fincas de pasto para el ganado.


Tendrás que tener cierta precaución pues, aunque no suele haber tráfico, sí está permitido la circulación de vehículos a motor por estos caminos, ya que en caso contrario los residentes no podrían llegar en vehículo a su propia vivienda.
La senda está bastante bien señalizada, no obstante, para que tengas referencias, observarás primero un gran movimiento de tierra, señal de especulación urbanística en la zona.

Posteriormente llegarás a una casa que tiene un par de bananos enanos (pequeñas palmeras bananeras) al lado izquierdo del camino.

Justo en este punto debes girar a la izquierda y tomar el camino que baja hacia la carretera de Santurio (está indicado pero no poca gente se confunde y sigue de frente).
Más adelante observarás los restos de 2 carros del país (carros asturianos de madera y mimbre que iban tirados por bueyes) en muy mal estado de conservación.

A lo largo de este camino podrás observar buenas vistas de la universidad laboral de Gijón, así como alguna panera propia de la zona (similar a un hórreo pero más ámplia y con bracera en el tejado) y algún hórreo.


Y llegas a la carretera de Santurio, por la que transitas (sentido hacia la izquierda) durante unos 20 metros cruzándola y siguiendo por un camino de hormigón.


En esta zona, de nuevo verás casas típicas de la aldea asturiana, fincas de pasto y nos encontramos otra vez con el río Peñafrancia.




Mencionar que en esta zona se encuentra la Capilla de nuestra señora de la Corrada, dicen que de origen medieval, y que estaba integrada en la casona solariega de la familia Cifuentes.

Está un poco alejada de la senda (como a 500 metros en dirección hacia la universidad laboral y jardín botánico) y no es accesible al público.
No recomiendo la visita a la capilla, ya que como he dicho no es accesible al público, pero si decides hacerla ten mucho cuidado pues transitas por una carretera sin arcenes y suele haber tráfico.

Zona pública
Siguiendo la vera del río, atraviesas un espacio rodeado de altos muros, la casa con capilla perteneciente a la familia García Jove y que data del siglo XVII.
En este lugar denominado «la charca» hay mesas de picnic y una fuente pública y es un bonito espacio para tomar un tentempié, hacer fotos y video o simplemente comer un bocata al lado del río.







Hay en esta zona un arboleda muy bonita, un mato de cañas de bambú y sobre todo un precioso ciprés de una decena de metros de altura (ciprés de Lawson).

También hay una placa conmemorativa de la inauguración de la senda, la cual ha sido pintarrajeada.

Esta zona es especialmente atractiva para que realices fotos y videos ya que estás quizás en el lugar del río más bonito de esta segunda parte de la senda.
Primer lavadero
Y llegas a la carretera del Trole, aquí te encontrarás con un lavadero en muy buen estado de conservación, siendo un lugar muy fotogénico.

Después de cruzar la carretera retomas la senda (está perfectamente indicado) por el «camino del Molín».
A lo largo de este camino, hace años, había varios molinos hoy ya en desuso desde los años 70 del siglo XX, y estás entrando ya en la parroquia de Deva.



Caminas por la parte de atrás de un centro de formación laboral profesional, en el que los alumnos reciben formación agraria.


Aquí el sendero discurre pegado a pequeños regatos de agua.


Y así desembocas en la carretera de Deva, y aquí la senda va pegada a la carretera y te alejas un poco del río.


Cruzando bajo la autopista
Se atraviesa la autopista por un túnel que pasa bajo la misma y que fue construido para que la autopista salvara el río que fue encauzado y atraviesa la autopista al igual que la senda por dicho túnel.

Aunque no es un lugar bonito en exceso, el túnel está lleno de grafitis e iluminado por lo que resulta un lugar peculiar y digno de ser fotografiado.



Y de nuevo sigues la senda que va pegada a la carretera, y al rato cruzamos el camino que lleva a un restaurante muy conocido de la zona y que tiene un pequeño área recreativa con juegos para niños.

Resulta gracioso que al llegar a este lugar, observarás varios gallos y gallinas sueltas por el área recreativa y que pertenecen a una casa cercana.
Mencionar que en esta zona hay unos cuantos restaurantes, bares y sidrerías, además de un camping, que pueden servirte para comer o cenar, llegado el caso.

Y entras en una parte de la senda muy vistosa, con enormes robles carbayos en sus inmediaciones y a la vera del camino.



Aquí el río discurre a unos cien metros en el lado derecho de la senda y hay praderías en donde puedes ver ganado pastando.


Te encuentras a tu izquierda, con la Quinta del Conde de Revillagigedo, enorme finca amurallada, con su casa solariega y capilla propia, obviamente no accesible al público.

Destaca de esta finca su entrada amurallada, con sus blasones.



Posteriormente y también a tu izquierda verás la iglesia parroquial de San Salvador de Deva, de la que dicen fue un monasterio que data del siglo X, del que no se conserva prácticamente nada.

Es, quizás, la iglesia de Gijón en la que se producen más casamientos.
Llegamos al lavadero de Deva
Y a escasos 500 metros de la iglesia llegas al final de la senda en el «Gueyu Deva», conjunto de lavadero, puente de piedra y fuente, todo ello en un estado de conservación bastante aceptable.
Dice la tradición asturiana que el río Peñafrancia nace aquí.


En este lugar el río forma un estanque y es un lugar «mágico» y de leyenda para la mitología del concejo de Gijón.


Se dice que, aun hoy y en determinadas fechas y horas, se pueden ver Xanas (hermosas ninfas de largos cabellos vinculadas a las fuentes).
Y ahora tendrás que retomar el camino por donde has venido.
Desde el Tragamón hasta el Gueyu Deva se puede tardar unos 40 minutos a paso no muy rápido y sin paradas.
Desde Gijón (La Guía) hasta el Gueyu Deva se tarda una hora y veinte minutos más o menos (sin paradas) y es una distancia de unos 6 km.
No obstante, existe una línea de transporte público (línea 26) que llega hasta este lugar y te deja de vuelta en Gijón.
Y esta es la senda del río Peñafrancia, espero que te haya gustado y te animes a hacerla, ya que es sumamente fácil, el entorno es precioso, y es muy accesible desde Gijón.
Una cosa más, si te encuentras con un recipiente como el de la imagen, no lo toques, es una trampa para el «avispón asiático» (vespa velutina).
Es una especie invasora que desde hace unos años está mermando la población de abejas autóctonas.

Todas la imágenes del artículo son propias.
Otros enlaces de interés
Senda del Peñafrancia, el comercio
Senda del Peñafrancia, los viajes de AliFog
Otros de mis artículos que te pueden interesar:
Universidad laboral de Gijón, el mayor edificio de España
Asturcón, el caballo definitivo
Cabo Peñas, entorno de paisaje protegido