El tejo (texu en asturiano) es un árbol sagrado para la cultura astur y es seña de identidad del pueblo asturiano.
En este artículo intento acercarte la esencia de este árbol, que a través de los tiempos ha estado siempre ligado a nuestra mitología, a nuestros acuerdos sociales y a nuestras creencias.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Indice del Artículo
Desde tiempos ancestrales
El tejo, texu en asturiano o taxus baccata en científico, es un árbol que siempre ha estado presente en la historia y sociedad desde que existen datos fidedignos.
Y por tanto ha presenciado el avance y el desarrollo de la humanidad desde que el hombre es hombre.

La principal característica de esta conífera de la familia de las taxáceas es su longevidad, motivo por el cual las creencias paganas lo asociaban con la vida.
Hay más o menos datos que vinculan la sabia del tejo, sus bayas y semillas y su corteza con el veneno, la entrada en trance de quien lo consume y con la magia en general.
Hoy en día, esta comprobado que es debido a la taxina, un alcaloide que produce el árbol, que es muy tóxico y produce la muerte, de quien lo consume, rápidamente.

Incluso en pequeñas dosis se podría usar como una droga, aunque vaya por delante que obviamente no te recomiendo el consumo de nada de lo citado anteriormente.
Se dice que los antiguos «druidas o magos» de las tribus, lo usaban para alcanzar ese estado de «iluminación» que les permitía hablar con los dioses y con los muertos.

Es por eso que el tejo ha sido, también, asociado con la muerte y lo encontrarás al lado de los cementerios.
Asimismo se dice que los clanes, tribus o simples habitantes de nuestras tierras desde hace siglos, se reunían en torno a los tejos.
Y lo hacían para realizar asambleas, llegar a acuerdos, celebrar fiestas, romerías y casamientos o nupcias.

Es por tanto el tejo, un árbol que simboliza mucho desde tiempos ancestrales para el hombre y la sociedad.
No es de extrañar, que el clero y la iglesia cristiana se hayan permitido, a través de la historia, pretender apropiarse de la simbología del árbol y vincularlo a las creencias y a la fe cristiana.
Y esto salta a la vista ya que la mayor parte de los tejos se sitúan alrededor de iglesias cristianas y cementerios.

Queda constancia, por tanto, del carácter sagrado y mágico del tejo tanto para la cultura pagana como para la cristiana.
Y quizás sea esta apropiación la que ha propiciado en los últimos tiempos, el desapego y olvido que parece existir entre la sociedad actual, cada vez más progresista, y el tejo.

Porque la verdad es que, en la actualidad, el tejo y su importancia histórica en el pasado ha caído en el olvido.
Incluso «parece» que la administración, en Asturias, no presta demasiada atención al tejo y a su significado, en vista del estado de conservación de muchos de sus «mejores» ejemplares.

Vaya por delante que el tejo es un árbol en peligro de extinción y creo (es mi opinión) que se debería mirar mucho más por esta especie.
Y digo todo esto porque la mayor parte de la gente (refiriéndome siempre a Asturias) y en especial la gente joven, parece desconocer todo lo que estoy diciendo sobre el tejo y su importancia social en el pasado.
Morfología del tejo
La primera vez que ves un tejo, en especial si no has leído sobre ellos, te invade una pequeña «decepción».
Es probable que esperases algo más regio y parecido a, por ejemplo, una secuoya.
Pues no, el tejo es un árbol que, aunque muy longevo (puede llegar a vivir más de mil años), no es un árbol que crezca demasiado ya que no se conocen texos de más de 20 metros de altura.
Además es un árbol de muy lento crecimiento.
Crece más en anchura de la copa que en altura y donde de verdad se manifiesta la longevidad del árbol es en el grosor de su tronco.

Ese tronco suele estar formado desde la base por varios pequeños troncos que con la edad van formando un único tronco fuerte y vigoroso.
Este tronco final es gris pardo con tonos rojizos, y suelen desprenderse tiras de corteza de él.

Es un árbol perenne, es decir, no pierde su follaje en invierno y salvo por su tronco no destaca demasiado entre otros árboles.

Por norma general (en Asturias) el tejo pocas veces aparece de forma silvestre, es decir no plantado por el hombre, y ello porque requiere de un hábitat muy exigente.
Hay pequeños grupos de tejos, llamados tejedales, en la sierras del Sueve y del Aramo y también algún bosquejo en la reserva de Muniellos.
Antaño también los hubo en otros lugares del occidente asturiano, como en el entorno de Taramundi (os teixoes significa los tejos en dialecto del eo-navia).
Además es un árbol débil frente a otras especies más interesantes desde el punto de vista comercial que colonizan los hábitats del tejo silvestre con demasiada facilidad (véase pinos y eucaliptos).
Sus hojas son, como ya dije, perennes y están formadas por acículas planas y afiladas dispuestas en 2 hileras diferentes y pueden medir hasta 4 centímetros.
Son de color verde oscuro por la parte superior y amarillentas por la inferior, y recuerdan en cierta manera a las del abeto.

Muy llamativas son sus «bayas», que produce al final del verano y principios de otoño , de un color rojizo y que no es más que una envoltura carnosa que rodea a la semilla y que se denomina «arilo».

Parece ser que el arilo es perfectamente comestible, pues los pájaros y otras especies las consumen, pero no recomiendo su ingesta por el ser humano, ni conozco a nadie que lo haya comido.
Hay tejos macho y tejos hembra, es decir el mismo árbol puede ser macho o hembra en función de las necesidades de supervivencia.
Esta característica varía en función del clima y determinados aspectos de su bilología y de adaptación a los cambios climáticos.
Alrededor del tejo
El ser humano ha generado a lo largo de los siglos una cultura propia en torno al tejo.
El primer significado que el hombre ha querido transmitir en relación al tejo es que este árbol simboliza la vida eterna, y ello vinculado a su longevidad.

El segundo significado es la sensación de protección, paz, seguridad y tranquilidad que proporciona este árbol.
Y es que al amparo del tejo se han producido acuerdos, pactos y concilios a través de la historia.
También algunos autores le adjudican el significado de la muerte.
Y ello, vinculado a su sabia «venenosa», y a sus semillas, hojas y corteza todo ello muy tóxico y que produce una muerte rápida.

Se dice que los guerreros astures antes de ser hechos prisioneros preferían suicidarse utilizando semillas de tejo que producía en ellos, una vez muertos, gran rigidez en la cara.
Esa rigidez en la cara generaba una mueca en el rostro del fallecido que simulaba una sonrisa burlona, por lo que se decía que el soldado astur muerto se burlaba del vencedor.
También se dice que los guerreros astures usaban el veneno de las semillas para «untar» y envenenar las flechas que disparaban a los romanos.
Y ya por último, tiene otro significado curativo, y es su uso como medicina.
Y es que el taxol que contiene su corteza, semillas y hojas, es un potente anticancerígeno muy usado por la medicina convencional moderna.
Mi opinión es que la idea fundamental que transmite nuestro texu es «el respeto» por los derechos, los acuerdos entre personas, el amor por los demás, y la interacción social en general.

No es de extrañar la moda que algunos propietarios de fincas y casas unifamiliares han adoptado últimamente y que consiste en plantar uno o varios tejos alrededor de su casa.
Por otra parte y después de haber visitado varios emplazamientos de tejos en Asturias, he observado el «abandono» que parece existir en la mayor parte de ellos.
Y hablo de entorno degradado y condiciones para su crecimiento poco favorables.

Desde aquí me gustaría llamar la atención a quien proceda para que se tenga en cuenta la importancia histórica de esta especie y se tomen las medidas pertinentes.
Y ahora, después de haber leído todo esto, puedes ir a sentarte o tumbarte en un día caluroso en Asturias, a la sombra de un texu.
Comprobarás la sensación de paz y bienestar que este árbol te transmite.
Tejos relevantes en Asturias
En Asturias, existe (más o menos) un censo fiable de tejos, con algunos árboles que llegan a los mil años.
Es el caso del tejo de Bermiego en el concejo de Quirós, quizás el tejo con mayor entidad en Asturias.
Ha sido declarado monumento natural, en el apartado de otros enlaces de interés hay uno sobre este tejo.
Situado en la falda de la sierra del Aramo, tiene algo más de 13 metros de altura, unos 7 metros de diámetro de tronco y algo más de 15 metros de diámetros de copa.
Se dice que una estudiante hizo una infusión con sus ramas y falleció al poco de degustarla.
Asturias cuenta con otros 3 tejos declarados Monumento Natural: el tejo de Pastur en Illano, el tejo de Salas y el tejo de Santibañez de la fuente en Aller.
En el concejo de Allande hay algún ejemplar digno de mención como el tejo de Bustantigo.
Es de menor entidad que los anteriores, centenario y en un estado de conservación que deja mucho que desear.
En Allande también, está el tejo de Santa Coloma, con más de mil años de antigüedad y en mejor estado de conservación que el anterior.
Todos estos tejos se sitúan alrededor de iglesias o ermitas y cementerios.

Pero voy a hablarte de tejos con menor entidad que estos anteriores, más desconocidos pero no por ello menos importantes y dignos de atención.
El tejo del Ceñal de la Collada en Siero
Situado en el concejo de Siero, en la Collada, al lado de la iglesia vieja hoy en ruinas, se sitúa el tejo de algo más de 4 metros de cuerda de tronco y alrededor de 12 metros de altura.
Se estima su edad en algo más de 400 años y se cree que fue plantado con motivo de unas reformas realizadas en la iglesia en el siglo XVII.

El estado de conservación de este tejo no es del todo malo y su entorno, al lado de la iglesia en ruinas y pegado al cementerio, lo hace aun más atractivo.




Se llega a él por la carretera As-248 Gijón-Pola de Siero, ya en el concejo de Siero hay que desviarse hacia la Collada y Ceñal, y aquí preguntar por la iglesia vieja, allí esta el tejo.
No resulta fácil llegar hasta allí y no estaría de más, por parte de la administración, una señalización referente al tejo en la carretera.
Una vez llegues disfrutarás de un entorno y un paisaje salvaje y llamativo.


En el año 2004 promovido por una asociación en defensa del patrimonio natural, histórico y cultural asturiano se realizó un homenaje a este tejo.
En este homenaje 50 artistas asturianos mostraron sus obras y solicitaban la declaración de «monumento natural» del tejo de la Collada.

A fecha de hoy no tengo constancia de que haya sido declarado «monumento natural».
El tejo de Baldornón
En la parroquia gijonesa de Baldornón y al pie de su iglesia y no lejos del cementerio se encuentra el tejo de Baldornón, este de tamaño más contenido.

Mide unos 12 metros de altura y alrededor de 2 metros de cuerda en el tronco.
En lo que respecta a edad, sin datos, parece más joven que el de la Collada pero no hay datos fidedignos.
No tiene demasiado buen aspecto el día de la visita pues presenta poca frondosidad de hoja y tiene hormigón sobre parte de su enraizado por lo que no es extraño que «le cueste medrar».

Se llega al Tejo por la misma carretera que el anterior As-248 Gijón-Pola de Siero y se coge esta vez en el municipio de Gijón el desvío a Baldornón, que está bien señalizado.
Al pie de la iglesia lo encontrarás.


El tejo de la abadía de Cenero
Se encuentra la iglesia de San Juan y antigua abadía de Cenero en la carretera AS-363 que une Gijón y Oviedo, en el pueblo de Sotiello.

A sus pies se encuentra el tejo que lleva su nombre, con bastante buen aspecto, a pesar de estar rodeado de asfalto por todas partes.

Este tejo goza de la categoría de «sitio histórico», menor categoría que «monumento natural», aunque el árbol es un buen espécimen.

Hay una carretera con tráfico abundante entre el tejo y la iglesia, lo que significa poca tranquilidad para el árbol, además sus raíces están levantando el asfalto (queda todo dicho).

Se ha datado su plantación allá por el siglo XVIII por lo que resulta una edad de unos 300 años aproximadamente, pero no tenemos datos de medidas.
Aproximo su altura alrededor de unos 11,5 metros y 2,5 metros de cuerda de tronco.


Resulta peculiar que en Cenero, además del tejo de la Abadía hay otros tejos en fincas privadas e incluso alguno silvestre.
El tejo de Cabueñes
En la parroquia gijonesa de Cabueñes, detrás del hospital universitario, y en el recinto de la iglesia de Santa Eulalia de Cabueñes se encuentra un joven tejo, es el tejo de Cabueñes.

No disponemos de datos al respecto de su plantación y edad pero a la vista está que es joven, no supera los 3 metros ni llega al medio metro de cuerda de tronco.

La salud del árbol parece buena y el entorno lo es también.
Como nota negativa, el lugar es utilizado como aparcamiento por empleados y pacientes del hospital, invadiendo el espacio vital del tejo.

El tejo de la Universidad Laboral
El tejo que ahora te presento es un caso totalmente atípico.
Ha sido podado y utilizado como seto para separar el aparcamiento de la universidad laboral, de la carretera que la circunvala.

Suponemos que las labores de poda y adecuación las realizan técnicos de jardines del ayuntamiento de Gijón.
Pero no disponemos de datos al respecto ni tampoco de edad o medidas, por lo que a las fotografías me remito.

La salud del árbol no parece mala pero obviamente el entorno no es el mejor.
Me llamó enormemente la atención la gran cantidad de arilos que presentaba el tejo el día de mi visita.

Por el lugar en que se encuentra pasa totalmente desapercibido.

El tejo de Deva
El tejo de Deva se encuentra en el campo de la iglesia de San Salvador de Deva en Gijón.

Se sitúa el árbol en un lateral de la misma y frente a la puerta de entrada al cementerio.


Es un pequeño tejo, aun más joven que el de Cabueñes y entendemos que ha sido plantado por personas vinculadas a la iglesia.
En lo que respecta a medidas no merece la pena por su pequeño tamaño, valóralo tú mismo en las fotografías.
El lugar es idóneo para su desarrollo y el entorno es perfecto, rodeado de robles carbayos, y al al lado de la senda del río Peñafrancia.

El tejo del barrio de El Cerillero en Gijón
Y por último, te quiero presentar un caso «un poco especial», se trata del tejo del barrio de El Cerillero en Gijón.
Es el gran desconocido, pues cuando fui a localizarlo nadie sabía de su existencia, así que «callejeé» por el barrio hasta que di con él.

No se tienen datos de quién lo plantó ni cuando, pero algún vecino me dijo que «lleva allí toda la vida».
Deduzco que ya estaba allí cuando se construyeron los edificios y se respetó su emplazamiento al coincidir con jardín pero no puedo asegurarlo.

Es un tejo de no más de tres metros de altura y aun no tiene el tronco formado del todo por lo que pienso que no tiene 100 años.

Su salud no es del todo buena pues presenta falta de fronda pero va resistiendo el paso del tiempo y sobre todo la acción humana.

Y hasta aquí todo lo que puedo decir acerca del texu, árbol de la vida, la muerte y los acuerdos sociales.
Como ves, a pesar de la hostilidad con la que el hombre trata a este magnifico ser vivo, el tejo resiste y mantiene toda su dignidad en espera de tiempos mejores.
Puedes visitar alguno de los tejos que he mencionado o alguno de los «grandes» que hay en Asturias.
No dudes en plantearme tus dudas, espero tus comentarios y sugerencias.
Todas las imágenes de este artículo son propias.
Otros enlaces de interés
Tejo de Bermiego, Asturias tiene uno de los árboles más bellos de Europa, Cope.es
El tejo árbol de la muerte y la vida, Torres.es
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