El chorizo es mundialmente conocido y se usa como complemento en infinidad de platos.
En este artículo te presento una preparación en donde el chorizo pasa de ser un complemento a elemento principal y acompañado de sidra natural asturiana.
Es un plato simple y a la vez delicioso que está presente en todas las «espichas asturianas».
Todas las cosas tienen más de una manera de hacerse.
La que aquí te detallo es mi manera y no es mejor ni peor que otra, tan solo es la mía y espero que te guste.
Pepu Tejedor
Indice del Artículo
El plato
El chorizo es un embutido realizado con carne a la cual se le añade grasa o tocino y se condimenta, básicamente, con ajo y pimentón.
Este pimentón, que puede ser dulce o picante, es el causante del color rojo característico del chorizo.
Todo ello se embute en tripa natural, se ata con hilo para darle el tamaño adecuado a los chorizos resultantes formando riestras y se ahúma con leña de roble o encina para, a continuación, ponerlo a secar y madurar.
El resultado final de todo este proceso son los chorizos que todos hemos visto y probado muchas veces.

Los chorizos habitualmente se hacen con carne y tocino de cerdo aunque, desde hace unos años, se fabrican también con otras carnes.
Ejemplos de ello son los chorizos de vaca, de jabalí, de corzo, de ciervo, de caballo e incluso de buey, resultando bastante sabrosos la gran mayoría de ellos.
Para esta receta te propongo que uses chorizo de cerdo y, si te gusta, que sea picante.
La esencia de la receta, que hoy te planteo que hagas en tu casa, es la dualidad chorizo rojo y sidra natural asturiana.
Se trata de darle el punto de cocción adecuado al chorizo para que quede tierno y crujiente y con ese sabor a sidra que no olvidarás en mucho tiempo.
Para gustos, se puede añadir un poco de pimentón dulce o picante y sal, en esta ocasión yo no los uso.
La materia prima para los chorizos a la sidra, ingredientes

Para elaborar los chorizos a la sidra siguiendo esta receta necesitarás:
1 chorizo y medio por comensal (en este caso 2 comensales)
1 botella de sidra natural o más… dependiendo de los comensales (hay que cubrir los chorizos) y siempre vale más que sobre sidra, ya la beberás para acompañar.
1 hoja de laurel (para gustos, yo siempre suelo echarla).
1 ó 2 guindillas rojas (cayena) en función de gustos y de que los chorizos sean picantes o no.
1 cucharada de aove (aceite de oliva virgen extra) preferiblemente, aunque sirve cualquier otra.
Los chorizos deben cocinarse enteros sin partir, deben estar preferiblemente tiernos y si los aprietas en crudo deben deformarse un poco.

No se les quita la piel ya que esta le dará el punto crujiente que buscamos después de la cocción en la sidra.
Como ya dije, los chorizos pueden ser dulces o picantes dependiendo del tipo de pimentón que lleven.
Hay personas que los prefieren más duros y curados pero…. para mi gusto tiernos).
La elaboración de los chorizos a la sidra
La elaboración de los chorizos a la sidra es bastante sencilla y tienes que tener en cuenta un par de cosas que te cuento.
El tiempo total es de unos 25 minutos.
Previamente le quitas la cuerda o cordón a los chorizos y los separas, o sea cada chorizo una unidad.
También es esencial que los pinches varias veces con una aguja o alfiler o incluso con un cuchillo para que en la preparación suelten su jugo y no revienten.
Recuerda que es fundamental que los chorizos no revienten

En una sartén, cazo o tartera echas la cucharada de aove y lo pones a fuego fuerte hasta que ves que el aceite caliente dilata y corre bien por el cazo.
En ese momento echas los chorizos enteros y los vas girando por el cazo para que no queme la piel pero que tueste ligeramente (este proceso dura entre medio minuto y 1 minuto).

Eso es lo que hará que el chorizo quede crujiente por fuera.
Esperas unos segundos y viertes la sidra hasta que cubra totalmente los chorizos (ojo, solo un dedo y medio por encima de ellos, no pretendemos sopa de chorizo).


A continuación añades la hoja de laurel (yo suelo partirla en 2 trozos) y la o las cayenas.

Lo dejamos a fuego fuerte un par de minutos desde que la sidra empieza a hervir y a continuación lo bajamos a fuego lento pero que mantenga la cocción.
Como ves yo no uso tapa para cubrir la cocción por lo que tienes que estar atento para que no deje de cocer.
Este proceso lo mantendrás unos 22 minutos más y tendrás el plato listo.

El resultado final
El resultado final es una delicia, el chorizo solo es sabroso pues imagínatelo bañado en sidra.
Troceas los chorizos en porciones de tres centímetros de largo cada una y los sirves en plato de barro a ser posible, añadiéndole un poco de la salsa que produjo la cocción.

Se sirven generalmente calientes aunque también se pueden comer en frío.
La salsa que sobre la guardas por si también sobran chorizos y tienes que volver a calentarlos.

Se acompaña de pan, y de nuevo para gustos, hay quien prefiere hogaza y quien prefiere pan de barra.
Para beber, cómo no, sidra «asgaya» (que significa abundante o mucha).
Es un plato que puede ser entrante de otros, acompañamiento de otros o incluso plato único y en este último caso te diría que de postre comieras un poco de queso asturiano cabrales o gamonéu.

Si eres profano en la materia y nunca lo has preparado, atrévete, ya ves que es bastante simple.
Espero tus comentarios
Todas las imágenes de este artículo son propias.
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