El Jardín Botánico Atlántico, un paraíso dentro del paraíso natural, es una «exaltación a la naturaleza».
A esa naturaleza magnífica y exuberante que cambia sus formas y colores cuatro veces al año.
Naturaleza que es símbolo de identidad de nuestra región, y a la que debemos preservar tal como lo hace el Jardín Botánico Atlántico, al cual dedicamos este artículo.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Indice del Artículo
El Jardín Botánico Atlántico, localización
La localización del Jardín Botánico Atlántico es privilegiada.
Se sitúa en las afuera de Gijón, a escasos metros del acceso a la mayor edificación de España, justo en el lateral sur de la Universidad Laboral.

Así que sería una buena propuesta realizar una visita conjunta a ambos «monumentos», botánico y universidad laboral.
Eso sí, resérvate al menos un día completo para la visita a ambos espacios.
En el apartado «otros enlaces de interés», al final de esta crónica, te enlazo a otro de mis artículos sobre la Universidad Laboral de Gijón.
También en ese apartado tienes enlaces a artículos sobre la Carbayera del Tragamón y la senda del río Peñafrancia, lugares ambos susceptibles de visita y en las inmediaciones del Jardín Botánico.

Te dejo la geolocalización a la puerta de acceso al Jardín Botánico:
Puedes acceder en vehículo ya que el Jardín Botánico tiene un buen aparcamiento.
También en las líneas públicas del bus de Gijón (líneas 1, 2 ,15, 18 y L1) que tienen parada justo en su entrada.
Y por supuesto en bici, patinete o a pie dando un paseo, ya que existe un carril bici que desde el centro te lleva directo a sus inmediaciones.
Una aproximación al Jardín Botánico Atlántico
Mi opinión personal
La idea que subyace después de una visita al Jardín Botánico es que es mucho más extenso, más bonito, más divulgativo y más gratificante de lo que a priori pensabas que sería.
Y es que, en mi opinión, han conseguido recrear un entorno atractivo, natural y salvaje al lado mismo de la mayor ciudad de Asturias.
Cito textualmente de la página web oficial del botánico, «es un museo vegetal inaugurado en abril de 2003, concebido para estudiar, conservar y dar a conocer la flora y vegetación del Atlántico norte«.
Hay zonas del Botánico en las que crees estar en plena selva.


Del precio de la entrada… pues hay varios, en función del grupo al que perteneces con descuentos por sectores y promocionales.
Como dato el precio más caro, que es el que yo he pagado, es de 2,90 euros, o sea menos de lo que te cuesta una copa de vino crianza en cualquier local hostelero.
También, e incluido en el precio de la entrada, tienes la posibilidad de realizar visita guiada con 6 itinerarios diferentes.
El día de mi visita, y salvando grupos de escolares, la afluencia era más bien escasa.
Y eso a pesar de los excelentes ciclos de jornadas y conferencias que se realizan cada dos por tres.


Solo como orientación, la visita que ahora vas a ver la realicé en unas 3 horas y la verdad es que me supo a poco.
Una visión general del recinto
Cuando entras en el recinto percibes la grandiosidad del entorno que a continuación vas a disfrutar.

No dejes de hacerte en la entrada con el excelente folleto o plano general del Botánico, que te informa con detalle de todo lo que puedes ver y te sirve de guía en todo momento.

Aparcamiento
El aparcamiento es amplio y caben unos 100 vehículos por lo que salvo casos extremos tienes aparcamiento asegurado.


Entrada y tienda
Tanto la entrada como la tienda con su merchandising son de calidad, un poco pequeñas para mi gusto pero adecuadas al recinto y su contenido.


El recinto
El recinto es bastante grande y ocupa alrededor de 25 ha (hectáreas) de las que más de 19 ha se pueden visitar ya (piensa que un campo de futbol no llega a tener una hectárea).
El Botánico está en continuo crecimiento y se están construyendo y añadiendo zonas visitables de continuo.

Se define el Botánico como un museo vegetal que se especializa en la flora y vegetación del mundo Atlántico.
En este caso se han aprovechado espacios naturales ya preexistentes como son el jardín de la isla, los bosques de alisos en torno al río y la carbayera del Tragamón.
Por todo el recinto tienes paneles que te guían e informan sobre las áreas del mismo, así como las zonas concretas.
Las colecciones y otras informaciones como especies, características, nombres o lugares de procedencia están también perfectamente documentadas.



Tienes recorridos recomendados para que te orientes y paneles de situación para que sepas en cada momento dónde te encuentras.
Recuerda que el recinto es amplio y hay zonas boscosas en las que resulta posible perder el sentido de la orientación, por lo que los paneles informativos y las señalizaciones resultan de gran ayuda.

También tienes baños públicos cada dos por tres y un área de descanso con mesas de madera para poder tomarte un tentempié o incluso comer de picnic.

El río Peñafrancia atraviesa el recinto y aporta un halo de naturaleza salvaje y belleza natural, a la vez que te sirve de orientación.


Todo el recinto está surcado de senderos y caminos de grava o madera que se integran con el entorno y te conducen por los recorridos recomendados.


Para los niños existe una zona de juegos con toboganes y dentro del recinto hay varias salas con audiovisuales y exposiciones en los que se celebran jornadas y actuaciones.



Mencionar que no se pueden llevar mascotas a la visita y que el Botánico es perfectamente accesible a carricoches de niño y silla de ruedas.
También existe una tienda de plantas para poder llevarte un recuerdo en forma de naturaleza viva.

Así pues vamos a empezar la visita, y lo haremos dividiendo el recinto en cuatro partes básicas.
Son el entorno Cantábrico, la factoría vegetal, el jardín de la isla y el itinerario Atlántico.
Cada una de estas zonas tiene sus peculiaridades que vas a descubrir a continuación.
El Entorno Cantábrico

Es una zona del botánico en el que se reproduce un ecosistema propio del clima Cantábrico, incluyendo bosques, costa y alta montaña.
Así en esta zona podrás ver arboledas de fresnos, acebos (carrasco en Asturias), encinas y robles (carbayo), alisos, abedules y hayas entre otras muchas especies.




Destacable es la gran cantidad de helechos que puedes observar aquí.




También en el entorno Cantábrico puedes ver áreas de matorral y brezo así como praderías y arenales costeros, acantilados y marismas.


Por último podrás observar en este entorno la recreación de una zona de alta montaña con turberas, charcas y lagunas.


La Factoría Vegetal

En esta zona puedes observar y aprender sobre todas aquellas plantas que el ser humano utiliza para beneficio propio.
Hablo de plantas de las que se obtiene desde alimento y tejidos hasta medicinas e incluso son utilizadas para simbología religiosa.
Aquí verás plantaciones de frutales y plantas aromáticas entre otras.




Es destacable el intercambio de plantas que se ha realizado entre el nuevo mundo y Europa e incluso Asia, representado todo ello en esta zona del botánico mediante plantaciones y exposiciones.





Mencionar que aquí puedes disfrutar también de una casería rural tradicional asturiana con cuadra, llagar molino y panera (en mi opinión es un hórreo) habilitado todo ello como museo.
Es la denominada Quintana de Rionda.








El Jardín de La Isla
Prosiguiendo el recorrido te adentras en un espacio del jardín botánico que cuenta con más de un siglo de historia.
Es el Jardín de la Isla, un hermoso jardín que el gijonés Florencio Valdés diseñó a finales del siglo XIX.

Integra el estilo romántico con la imaginería y el simbolismo del agua, dando lugar a rincones sorprendentes jalonados por árboles majestuosos y plantas ornamentales.

Aquí podrás ver desde camelias y rododendros hasta coníferas y plantas de origen oriental mezclado con pérgolas y estanques.


También podrás ver grupos de palmeras y colecciones de bonsáis.


Particularmente me ha parecido la zona más bonita y lucida de todo el jardín botánico.
Júzgalo tu mismo con las imágenes que a continuación te muestro.








El Itinerario Atlántico
Se define bioma como comunidad ecológica con vegetación característica, definida y diferenciada de otras por factores geológicos y climáticos.
En esta zona del botánico se recrea la vegetación característica de tres biomas de ambos lados del océano Atlántico.
Son los biomas boreales europeo y americano (taiga o ecosistema forestal subártico) y el bioma templado europeo.
En proyecto están los biomas templado americano, tropical caribeño y mediterráneo que, a futuro, ampliarán el espacio visitable del botánico.

Al visitar este área del botánico entras en las zonas más salvajes del todo el recinto por lo que personalmente me pareció el lugar más bello y agreste de la visita.
Bioma Boreal Europeo
En esta zona pegada al río Peñafrancia puedes ver bosques de abetos y alisos, carpes y carbayos, sauces y abedules así como grandes matorrales entre praderías.






También podrás observar bosquejos de pino albar y turberas acompañadas de cañaveral anfibio.






Ampliarás toda esta información cuando llegues al pabellón expositivo dedicado a Carlos Linneo, naturalista y botánico sueco que estudió esta zona en el siglo XVIII.



Este pabellón y su entorno, con su estanque y fuente que proyecta chorros de agua es un lugar relajante, contemplativo e ideal para descansar un rato.




Bioma Templado Europeo

En esta zona podrás disfrutar de bosques de alisos o alisedas pantanosa y ribereña, y ello porque los alisos suelen nacer pegados al agua del río, llegando a formar zonas de pantanos.




También verás bosque mixto de hayedos, castaños y carbayos.



En esta zona se encuentra el área de picnic con mesas para poder comer, así como baños públicos.


Mención especial merece la Carbayera del Tragamón, bosque centenario de roble carbayo del cual una parte fue aprovechado para formar parte del jardín botánico.




Esta carbayera está atravesada por la carretera que circula por la parte exterior del botánico y que separa la parte de la carbayera interna al botánico y la parte externa al botánico.
Nuevamente recuerdo que en «otros enlaces de interés» dejo un enlace a uno de mis artículos sobre esta parte externa de la carbayera que no pertenece al jardín botánico.
En esta parte interna de la carbayera, podrás observar una muestra del aprovechamiento de la madera de roble para fabricar carbón vegetal en las denominadas carboneras.


Y es en esta zona donde está el llamado «bosque de los niños» con parque de juegos y actividades para los más pequeños.

Bioma Boreal Americano

Esta será la última zona que visitarás en este recorrido por el botánico.
Es la primera recreación de una zona de la orilla americana del Atlántico, la taiga norteamericana y en ella puedes ver los paisajes más característicos de las frías tierras de Norteamérica.

Verás bosques de picea negra, pino gris, cedro blanco y aliso americano, así como algunas coníferas y una ciénaga pantanosa con plantas acuáticas, arroz silvestre y tuberas de frutos rojos.





En esta zona y como frontera con el entorno Cantábrico se ha recreado un precioso laberinto de laurel que representa un mar de olas.

Un laberinto que simboliza el viaje por el océano Atlántico desde América a Europa.
En resumidas cuentas
Poco más queda por decir, tan solo cosas buenas, sobre este Jardín Botánico Atlántico de Gijón.
Recomiendo totalmente la visita al mismo.
Tras el tiempo transcurrido desde su inauguración, ya la naturaleza se ha desarrollado dándole edad, belleza y entidad natural.
Es visita recomendada para todos los colegios y colabora en la educación ambiental y natural de los más jóvenes.
Una cosa más, llévate una planta para casa, no te arrepentirás.
Te dejo unas imágenes de algunas «cosas bonitas» que he visto en mi visita a este «templo de la naturaleza».


















Todas las imágenes de este artículo son propias.
Otros enlaces de interés
Jardín Botánico Atlántico de Gijón, Ayuntamiento de Gijón
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