El hayedo de la Biescona, entre los concejos de Colunga y Parres, en plena sierra del Sueve, es el bosque de hayas que se sitúa a menor altitud de toda la península ibérica y tal vez de Europa, a tan solo unos 200 metros sobre el nivel del mar.
Y es que este tipo de árbol tiene habitualmente su hábitat en altitudes muy superiores, a partir de los 500 metros y hasta los 2.000.
Si a eso le sumas su extrema cercanía al mar, lo cual le genera un especial microclima húmedo, estás ante uno de los bosques más fascinantes y mágicos de toda Asturias.
En este artículo te darás un paseo por este bosque de hayas a través del sendero que lo cruza, y podrás ver y disfrutar los secretos del bosque.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Una biesca, se refiere en Asturias, a un manto frondoso de vegetación formado por matorral y arboleda.
También se llama biesca a un semillero de roble, castaño o incluso avellano.
Por tanto, el término biesca hace referencia, de una manera o de otra, a una densa plantación de árboles por la que no resulta fácil caminar.
Así que un hayedo es un bosque de hayas y una biescona resulta ser una gran mancha forestal.
Y en este caso en concreto, estarás en una auténtica jungla asturiana, te lo aseguro.
Indice del Artículo
Como llegar al hayedo
Como ya te mencioné, su localización es un tanto peculiar, en la cara norte de la cordillera del Sueve.
Y no por el acceso en sí, que es relativamente sencillo, sino por la baja altitud a la que se encuentra el bosque.

Supuesto que te mueves en vehículo, te acercarás por la autovía del Cantábrico A-8, que abandonarás en la salida 337, dirección Caravia, Colunga y Ceceña.
En la rotonda de salida está indicada la AS-260 que te dirige hacia Arriondas, atravesando la sierra del Sueve y el mirador del Fito.
Tu te quedarás mucho antes ya que a unos 7 km. de la rotonda y ascendiendo hacia el Fito encontrarás en la misma carretera y a tu derecha una casa grande color granate con un murete de piedra.

Esta zona se llama «Pie de potro» pero yo no he visto indicador alguno de ello.
Justo enfrente de la casa hay una explanada amplia para dejar el coche y comenzar desde aquí a pie, ya que el sendero que sube a la Biescona se inicia al pie de la casa granate.

Te dejo la geolocalización del aparcamiento:
Una bonita excursión
Unos consejos
El sendero que sube hacia el bosque, llamado camino de la Biescona, se inicia justo enfrente del aparcamiento, al pie de la casa granate.


Resulta bastante transitable, no obstante se hace necesario un calzado adecuado que te sujete bien el pie y a ser posible que sea impermeable.

Es un paseo que se puede hacer con niños, aunque debes tener en cuenta que el trayecto hasta dar vuelta es en continuo ascenso.
Ademas piensa que caminarás por una jungla verde una vez dentro del hayedo.
Si llevas perro, obviamente atado con su correa y, en mi opinión, de ninguna manera es un trayecto adecuado para sillas de ruedas por su pendiente continua y su empedrado camino.

Dependiendo de la hora a la que vayas deberías llevar algo de comida y/o bocadillos y bebida, y por supuesto la basura de vuelta a casa contigo.
Aunque me habían asegurado que perderías la cobertura de tu móvil, yo la he mantenido todo el recorrido, no obstante unos walkies son del todo recomendables por si acaso.

El hayedo
Al poco de iniciar la marcha te encuentras con una valla de madera o «portiella» que atraviesa el camino para evitar que el ganado salga hacia la carretera.
Resulta fácil pasar entre sus estacas y seguir avanzando.

Unos cientos de metros después te encontrarás con una caseta de depósito de agua con su puerta pintada de azul, pues bien ya te has pasado.

Como unos 100 metros antes de esta caseta, has de tomar un desvío a la derecha que, al cabo de un rato, te introduce ya en el hayedo.
Ojo que es fácil pasarse el desvío y puedes llegar a perderte si sigues ascendiendo, pues el camino desaparece y solo hay monte.
El desvío tiene la señalización de piedras que puedes ver en la imagen siguiente, pero se hecha en falta un indicador vertical de madera por ejemplo.

El recorrido es bastante lineal y puedes adentrarte en el hayedo tanto como quieras procurando no apartarte del sendero.

Eso sí, aunque lineal, es ascendente por la falda de la cordillera y no es un camino fácil.
Es por ello que te recomiendo que no vayas solo.
Todo el sendero que atraviesa el bosque de hayas tiene una longitud de unos 10 km. y un desnivel de 600 metros siempre en ascenso.


Así por tanto, subirás por el sendero y te introducirás en el bosque tanto como te apetezca, antes de dar la vuelta y volver por el mismo camino.
En lo que respecta al tiempo que dura el paseo, dependerá de ti y de las ganas que tengas de ver el bosque y sus entrañas.


Lo ideal sería llegar hasta la «majada del Bustacu», ya fuera del bosque en la parte alta.
Desde aquí, y si la niebla te lo permite, disfrutarás de preciosas vistas.
Una majada es una zona en mitad del monte que sirve de refugio para pastores y su ganado, especialmente durante la noche.

Incluso puedes llegar hasta la cima del pico Pienzu, que se encuentra a 1100 metros de altitud, aunque para eso debes estar en bastante buena forma física.

La magia del bosque
El haya, características del árbol
El haya o fagus sylvática en científico, es uno de los cuatro árboles dominantes de nuestro «paraíso natural» llamado Asturias.

Junto a robles, castaños y abedules conforma la cuatríada de árboles autóctonos característica asturiana, por ser los más abundantes.
Suele ocupar amplios espacios montañosos, y sus grandes frondas refrigeran el clima durante el verano.

Es el haya un árbol alto, que crece hasta los 30 e incluso 40 metros, de tronco grueso, ramas altas y copa redondeada y densa.

Sus hojas son elípticas y llegan a medir hasta 15 cm. y en su cara interna tienen hasta 9 pares de nervios laterales siendo su perímetro ligeramente ondulado.


Los hayas, aun considerados caducifolios y al contrario de lo que se cree, no pierden del todo sus hojas en invierno.
La mayor parte de sus hojas muertas y amarillentas o pardas cuelgan de las ramas, hasta que en la primavera los brotes verdes que nacen las hacen caer del árbol y así renueva sus hojas.

Su fruto, denominado hayuco, es algo parecido a una bellota aplanada, no siendo muy apreciado.
Florece en primavera y está maduro en otoño.
En el siglo pasado se usó como alimento, al igual que las castañas, en época de hambre y posguerra.

En este bosque podrás observar ejemplares centenarios de haya, como el ejemplar denominado «la fayona» que reconocerás por su enorme tronco.

Es por su longevidad que el haya, para muchas culturas, representa la sabiduría ancestral, el pensamiento profundo, la comprensión consciente de las cosas y la conexión entre los seres vivos.
Es un árbol imponente que en primavera y verano muestra todo su esplendor.
El bosque
En el bosque y sobre todo en primavera y verano es preponderante la magia del verde, siendo en el otoño cuando cambia su tonalidad a amarillo, rojizo y ocre.

Este hayedo se encuentra en la cara norte de la sierra del Sueve y se sitúa a una altitud extremadamente baja.
Es por ello que, en él, son habituales las nieblas fantasmales que lo invaden, sobre todo en días poco soleados o en horas tempranas.
Por tanto te recomiendo no apartarte en exceso del camino para evitar sustos innecesarios y mantente siempre atento a los niños.
Disfrutarás de los sonidos del bosque, en especial de los trinos de los pájaros, durante todo el recorrido, del sonido del arroyo y de los cencerros de animales que, esporádicamente, pastan por allí.

En lo que se refiere a fauna no resulta fácil ver animales salvajes ya que estos huyen del ser humano en cuanto lo perciben.
Con mucha suerte podrías ver algún gamo, corzo, jabalí o zorro así como signos de su presencia en forma de excrementos o marcas como «fozadas» de jabalí en la tierra.



También podrás intuir, que no ver, la presencia de algún duende o incluso el busgosu, ambos seres de la mitología asturiana, vinculados al bosque.
Las hayas comparten aquí dominio principalmente con castaños y abedules y también con multitud de acebos e incluso tejos.

Y en mucha menor cantidad podrás ver también robles, avellanos y fresnos dándole todos ellos vida y color a la magia del verde.
En su parte baja, el bosque te muestra las ruinas abandonadas de lo que en su día fue la mina «La Toya», totalmente tomada a día de hoy por la naturaleza.


Reconocerás enseguida su «bocamina» o entrada a la galería de la mina, que fue usada, en su día, para la extracción de mineral de hierro.

Aquí ten prudencia pues puede ser refugio temporal de algún animal salvaje
Has de saber que el hayedo de la Biescona, por su frondosidad, es un lugar sombrío en el que no existe matorral ni arbusto de sotobosque.
Y es por ello que la humedad, procedente del mar, hace que el bosque rezume de líquenes y musgos que lo invaden todo y aportan su especial contribución al gran verde.




Cruzarás en más de una ocasión el arroyo que nos acompaña durante todo el trayecto, dándole al paseo un toque más húmedo y salvaje si cabe.


Durante todo el recorrido podrás admirar la gran variedad de helechos entre los que podrás ver helechos autóctonos, variedades tropicales y también el popular helecho «lengua de ciervo».





Estos helechos aportan su toque especial a la magia del verde de la que hablo y que podrás ver y disfrutar «in situ».
Si eres de los que «sacan fotos» o grabas video, disfrutarás este paseo…
Sirvan estas imágenes para refrendar mis afirmaciones acerca de la hermosura y el encanto de este mágico bosque.















El mirador del Fito
Una vez finalizada la visita al hayedo y a 10 minutos en coche del aparcamiento se encuentra el mirador del Fito.
Te recomiendo que visites dicho mirador para disfrutar de sus vistas y su precioso entorno salvaje.
Te dejo su geolocalización:
El mirador se encuentra en el concejo de Parres y fue inaugurado en el año 1927.

Al lado del mirador hay una enorme peña llamada «peña redondo» en la cima de la cual hay un refugio.
Es el refugio del Fito que data de los años 30 del siglo pasado y que a día de hoy alberga una muestra de flora y fauna de la sierra del Sueve.

Tienes también en este lugar una zona recreativa para poder comer y pasar el día.
Te dejo unas imágenes tomadas desde la subida al Fito y el mirador en un día gris y con bruma.





El Centro de Interpretación de la Sierra del Sueve
En el pueblo de Gobiendes se encuentra el Centro de Interpretación de la sierra del Sueve, el cual puedes visitar e incluso contratar una visita a toda la zona con guía incluido.
La persona que lo atiende es una excelente profesional y, en mi opinión, merece la pena que visites este centro.




Te dejo también su geolocalización:
En resumidas cuentas
Como puedes ver, en este artículo solo he querido mostrarte la belleza de un bosque de montaña asturiano, en plena época de crecimiento de la hoja para que admires el gran verde.
La ruta es lineal a través de una senda que lo atraviesa, y puedes subir tanto como te apetezca por ella, ya que te sentirás en plena jungla.
También te presento el macizo montañoso de la sierra del Sueve, a pocos kilómetros del mar con su peculiar y muy diverso paisaje.
Lo complemento con una serie de imágenes que espero te transmitan todo lo que quiero expresar de la grandiosidad, belleza y delicadeza de la naturaleza asturiana.
Todas la imágenes de este artículo son propias.
Otros enlaces de interés
El hayedo de la Biescona (descripción de la ruta), wikilok.es
Ruta de la Biescona (senderismocolunga.es)
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