El puerto de El Musel es, para la ciudad de Gijón, algo más que una infraestructura marítima.
Es un símbolo de transformación, un motor económico y un escenario donde se cruzan la ingeniería, la industria y la memoria colectiva.
Desde su inauguración en 1907, este puerto ha marcado el pulso de la ciudad y ha condicionado su crecimiento urbano, su tejido laboral y su proyección internacional.
Su historia es la historia de un territorio que aprendió a mirar al mar no solo como frontera, sino como oportunidad.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Además de esto, el puerto del Musel fue para mí, siendo un niño, un lugar fantástico, una escuela de pesca… y ya con unas décadas más… una fuente de recuerdos… algo que me marcó para toda la vida…

Indice del Artículo
Un origen marcado por la necesidad industrial
A finales del siglo XIX, Asturias vivía un momento de expansión minera y siderúrgica.
El carbón, procedente de las cuencas mineras, necesitaba un puerto capaz de mover grandes volúmenes con rapidez y seguridad.
El antiguo puerto de Gijón, situado en el centro urbano, se había quedado pequeño y era incapaz de absorber el tráfico creciente.

A día de hoy sus instalaciones albergan museo, restaurante y servicios para la navegación deportiva, así como 4 dársenas con casi 800 amarres en pantalanes flotantes

La solución fue ambiciosa: construir un gran puerto exterior en la ensenada situada al pie del cabo Torres, al oeste de la ciudad, un enclave natural con abrigo y profundidad suficientes para recibir buques de gran tonelaje.

El proyecto, liderado por el ingeniero Francisco Lafarga, implicó obras de enorme complejidad para la época.
Se construyeron diques de abrigo, explanaciones, muelles de carga y una conexión ferroviaria que enlazaba directamente con las zonas mineras de la región.

La construcción del dique Norte, una de las piezas clave, supuso un desafío técnico que marcó el inicio de una infraestructura destinada a crecer sin descanso durante más de un siglo.
Cuando El Musel abrió oficialmente en 1907, Gijón cambió para siempre.
El puerto se convirtió en el gran pulmón logístico del norte de España, especializado en graneles sólidos, especialmente carbón, y en mercancías vinculadas a la industria pesada.

Hoy, tanto ferrocarril como carretera, la comunicación sería muy mejorable
Su impacto fue inmediato, atrajo empresas, generó empleo y consolidó a la ciudad como un nodo estratégico del Cantábrico.

Creo que no resulta necesario un apartado de como llegar, pues en Gijón, el puerto del Musel es omnipresente.
Te dejo, no obstante, su geolocalización para que te oriente:
Un puerto que crece al ritmo de Asturias
Crecimiento contínuo
El Musel no ha dejado de crecer y transformarse desde su inauguración.
Cada etapa económica ha dejado su huella en forma de ampliaciones, dragados, nuevos muelles y mejoras tecnológicas.

Durante el siglo XX, el puerto se adaptó a las necesidades de la siderurgia, la pesca, el tráfico de mercancías generales y, más recientemente, a los contenedores y los cruceros.

El superpuerto
Uno de los hitos más significativos fue la gran ampliación iniciada en la década de 2000.
Permitió aumentar la capacidad de almacenamiento y mejorar la operatividad de los buques de gran tamaño.

Esta ampliación, no estuvo libre de sombras de corrupción económica y política, que tras un notorio juicio, todo quedó en nada.
Consolidó tal ampliación al Musel como uno de los puertos líderes en graneles sólidos de España.
El puerto ostenta un volumen de tráfico que lo sitúa entre los primeros del sistema portuario estatal y entre los gijoneses se denomina «el superpuerto«.
Hoy, su actividad es diversa y compleja:
- Graneles sólidos: carbón, mineral de hierro, escorias, cementos y otros materiales vinculados a la industria asturiana.
- Graneles líquidos: productos energéticos y químicos.
- Mercancía general y contenedores: un tráfico que ha ido ganando peso gracias a la modernización de las terminales.
- Pesca y servicios auxiliares: aunque la pesca ya no tiene el protagonismo de antaño, sigue siendo parte del ecosistema portuario.
- Tráfico de pasajeros y cruceros: el Muelle de la Osa, con amplias líneas de atraque, permite recibir barcos de distintos tamaños y ha impulsado la llegada de cruceristas a la ciudad.







El Musel es, en esencia, un puerto polivalente que combina tradición industrial con nuevas oportunidades logísticas.

El gas llega en grandes barcos al puerto de El Musel y a través de tuberías soterradas se rellenan estas estructuras esféricas para ser distribuido a estaciones de venta.
Un nodo estratégico del Arco Atlántico
Se define Arco Atlántico como un concepto geográfico, político y cultural, que hace referencia a la región de Europa occidental bañada por el océano Atlántico.

La ubicación del puerto del Musel —a solo seis kilómetros del centro de Gijón y con excelentes condiciones naturales— lo convierte en un punto clave para las rutas marítimas del norte de España.

Su ámbito de influencia es internacional.
Conecta Asturias con Europa, América, África e incluso Asia, y sirve de enlace para industrias que dependen del comercio exterior.
La Autoridad Portuaria de Gijón está integrada en el sistema estatal de Puertos del Estado.
Gestiona una infraestructura que no solo mueve mercancías, sino que articula relaciones comerciales y sostiene miles de empleos directos e indirectos.

El Musel es un ecosistema económico que irradia actividad por toda la región, desde la siderurgia hasta la logística, pasando por el transporte terrestre, la energía y los servicios portuarios.

Hoy se encuentra en desuso por defectos en su cimentación… todo apunta a que será derribada…
Además, su conexión ferroviaria y su proximidad a los principales ejes de comunicación convierten al puerto en un punto de entrada y salida fundamental para el hinterland asturiano y para el noroeste peninsular.
Para el profano «hinterland», palabra de origen alemán, hace referencia al área de influencia de una región, y a mayores, al territorio interior desde el cual se recogen y concentran las mercancías para exportar, y hacia el cual se distribuyen los productos importados.


Es uno de los seis remolcadores que se encuentran en el Musel de forma permanente y sus motores triplican la potencia de un tren de mercancías
Ingeniería, paisaje y memoria
El Musel no es únicamente un espacio industrial, es también un paisaje.

Sus diques, grúas, silos y explanadas forman parte del imaginario gijonés.

Desde el mirador del cabo Torres, el puerto se despliega como una ciudad paralela, con su propio ritmo y su propia estética.

Para muchos habitantes de Gijón, entre los cuales me incluyo, El Musel es un escenario familiar, casi cotidiano, aunque su actividad transcurra, en gran medida, de puertas para adentro (cada día más).

A lo largo de su historia, el puerto ha sido testigo de episodios que forman parte de la memoria colectiva.
Desde la llegada de materias primas que alimentaron la industrialización asturiana hasta la salida de emigrantes rumbo a América, pasando por momentos de crisis, reconversión y renacimiento económico.
En mi memoria, siendo muy niño, hay imágenes y recuerdos de barcos descargando plátanos o azúcar a granel…
Y ¿quién no compró un reloj japonés o una calculadora de contrabando en el Musel?.

El Musel es, en cierto modo, un espejo de la evolución de Asturias, un territorio que ha sabido reinventarse sin renunciar a su identidad industrial.
Sostenibilidad e innovación: el futuro del puerto
En las últimas décadas, la Autoridad Portuaria ha impulsado proyectos orientados a la sostenibilidad ambiental y a la modernización tecnológica.

En la imagen los enormes depósitos de Enagás sitos entre el dique Norte y el ampliado dique Torres
La reducción de emisiones, la eficiencia energética, la digitalización de procesos y la mejora de la calidad del aire son prioridades que buscan compatibilizar la actividad industrial con el respeto al entorno.

El Musel se encuentra en un momento clave: la transición energética, la diversificación de tráficos y la competencia global, exigen un puerto flexible, inteligente y capaz de anticiparse a los cambios.

Están operadas por la terminal European Bulk Handling Installation (EBHI), y se encarga del manejo de graneles sólidos como carbón y mineral de hierro entre otros
La apuesta por energías renovables, la electrificación de muelles y la automatización de operaciones son líneas de trabajo que marcarán su evolución en los próximos años.

Pertenece al Gobierno de España y está adscrito a la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR) dependiente del Ministerio de Transporte.
Opera desde un hangar y un helipuerto que pertenece a la Autoridad Portuaria de Gijón, pero la gestión del espacio está cedida a Salvamento Marítimo mediante una concesión
Pero «no es oro todo lo que reluce»
No obstante el puerto del Musel tiene, desde mi punto de vista, una serie de deficiencias y aspectos negativos.
El Musel ha perdido el protagonismo de la pesca comercial en favor del puerto de Avilés, y en la actualidad, la lonja de Avilés tiene mayor preponderancia en Asturias en cuanto a volumen de negocio.

Contaminación del agua y basuras
La limpieza del puerto deja mucho que desear y de la calidad de sus aguas… no se dice nada…
Limpieza
Los contenedores de basura rebosan durante días, por no decir semanas, con su consiguiente olor…
Los profesionales de la pesca se deshacen de plásticos y basuras en contenedores abiertos o directamente al suelo y todo termina en el mar… es un auténtico desastre.





En el agua del mar, una caja tarda al menos 500 años en descomponerse físicamente por completo.
Además, durante este proceso no desaparece de forma natural, sino que se fragmenta lentamente hasta convertirse en microplásticos.

Recientemente he visto limpiar la zona del suelo de la rula, en el dique Rendiello, baldeándola con un camión cuba, sin antes barrer y recoger la abundante basura del suelo.
El resultado… todo esa basura fue a parar al agua del puerto… y eso los empleados del servicio de limpieza… poco más que decir…
Contaminación
Hay también, un serio problema con el manejo de los graneles sólidos (materias primas o mercancías homogéneas que se transportan sin empaquetar ni embalar, en grandes cantidades), entre ellos el carbón.
Al ser tratados a cielo abierto, gran parte de ellos llegan al mar y contaminan el medio, dejando residuos por toda la costa.
Esto lleva años sufriéndose y nadie le pone remedio…

Hace años se utilizó un innovador «pez robot» cuya finalidad era detectar contaminación, vertidos químicos y fugas de manera autónoma sin intervención humana.
Usaba inteligencia artificial para nadar como un pez real y contaba con sensores químicos capaces de enviar datos en tiempo real mediante Wi-Fi.
Nunca más se supo de la historia… deduzco que los resultados no debieron ser esperanzadores… ni pertinentes…
Politicadas o politiqueces…
Las líneas de ferry que podrían comunicarnos con Europa no prosperan… se mantienen los 2 o 3 años que perciben subvenciones y después se suspende el servicio… algo deberían decir los políticos…
En los últimos 20 años ha habido al menos un par de líneas de ferry que conectaban con el norte de Francia, las denominadas «autopistas del mar».
Resultaron ser muy cómodas para viajar con tu propio vehículo, pero que han durado lo que duró el período de subvención.
Como en todo últimamente, el consejo de administración del puerto está formado parcialmente por políticos lo cual, en determinadas ocasiones, origina decisiones de orientación política…
Y esto parece generar resoluciones más inclinadas hacia «dividendos» políticos y electorales que hacia aspectos técnicos y de sostenibilidad del medio.
Los accesos al puerto deberían haber evolucionado conforme el puerto crecía y no ha sido así…
Actualmente hay pugna política al respecto, pues había un trazado que ahora no se mantiene… lo de siempre con los políticos… se llenan la boca con promesas de difícil cumplimiento…

Actualmente la solución, para un acceso digno y moderno, sigue en «dique seco» y el numeroso tráfico pesado de contenedores y mercancías sigue atravesando barrios de Gijón como El Llano, Pumarín y La Calzada, con el peligro circulatorio y deterioro de infraestructuras que eso conlleva
Pesca deportiva
Se ha reducido al mínimo los puestos para la práctica de la pesca deportiva en el puerto, situándolos en lugares y diques a los que el pescado prácticamente no llega.
Además hay momentos en que resultan peligrosos para los pescadores por la acumulación de barcos pesqueros maniobrando.

Y eso que desde sus inicios, hace más de cien años, este puerto ha sido escuela de pescadores donde los niños aprendían y disfrutaban de una afición sana y productiva…

Bien se podría generar, por parte de la autoridad portuaria, o quien proceda, un diseño de espacios adecuado para la práctica de la pesca deportiva.
Hay diques, o partes de ellos, en desuso o prácticamente sin uso con más y mejores lugares para la pesca, sobre todo exteriores, en los que abunda el pescado.
Tan solo sería cuestión de diseñar el acceso e implementarlo… no sería costoso pero no se aprecia voluntad…
De hecho, alguna vez se realizó algún concurso de pesca en esos diques…

Y todo esto, acompañado de una normativa interna acorde y de obligado cumplimiento…
Y obviamente, en consenso con las «fuerzas vivas» de la pesca deportiva de Asturias, véase asociaciones y tiendas de pesca…

El que pueda hacer… que haga…
Hoy, la mayor parte del puerto es de acceso restringido, cuando hace tan solo unos lustros se podía circular por él… y no pasaba nada…
Así pues, hasta hace unos años, el gijonés de a pie, veía el puerto del Musel como algo «muy suyo»…
Hoy la cosa ya no se percibe así… las continuas restricciones de acceso y de la práctica de la pesca, incluso de paseo por sus muelles, ha «despegado» a los gijoneses de un puerto donde parecen «no ser bienvenidos»…
Recientemente, he oído que pretenden implementar estas normativas de prohibiciones en todos los puertos de Asturias…
Imagina un bonito y turístico pueblo pesquero de la costa… con su precioso y atractivo puerto…
Y ahora piensa en los «listos» que pretenden prohibir que visites ese puerto…
Ahí lo dejo… para quien quiera entenderlo… y como ha puesto de moda algún politiquillo… el que pueda hacer… que haga…

En resumidas cuentas
Es el Musel, por todo lo expuesto, un puerto que define a una ciudad.
Hablar de Gijón sin hablar del Musel es prácticamente imposible.
El puerto ha moldeado la economía, el paisaje y la identidad de la ciudad durante más de un siglo.
Ha sido testigo de la industrialización, de la emigración, de la reconversión y de la apertura al mundo.
Hoy sigue siendo un motor económico y un símbolo de la capacidad de Asturias para adaptarse a los nuevos tiempos.
El Musel no es solo un puerto, es historia viva, un espacio de trabajo y un horizonte que sigue creciendo.
Su futuro, así como su pasado, está ligado al mar y a la voluntad de una ciudad que nunca ha dejado de mirar hacia él.
Cuidémoslo entre todos… si es que nos lo permiten…

Para la realización de este artículo he utilizado IA, dándole no obstante «mi habitual tono personal».
Todas las imágenes de este artículo son propias.
Otros enlaces de interés
El puerto de Gijón, puertogijon.es
Puerto de El Musel, patrimonioindustrial.com
Un pez robot en Gijón para detectar contaminación marina, video de youtube
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