Los quesos asturianos forman uno de los patrimonios gastronómicos más ricos de España y tal vez de Europa.
En Asturias hay más de cuarenta variedades de quesos, con cuatro Denominaciones de Origen Protegido y una Indicación Geográfica Protegida, lo que indica una tradición quesera que hunde sus raíces en siglos de historia rural.
Asturias se ha consolidado como una de las grandes regiones queseras de Europa.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Hablar de los quesos asturianos es hablar de un paisaje, de un clima, de una forma de vida y de un carácter.
Es también, hablar de montañas abruptas donde pastan vacas, ovejas y cabras; de valles húmedos donde la hierba crece con una intensidad casi exagerada; de cuevas naturales que actúan como catedrales del afinado; y de pueblos que han convertido la elaboración del queso en un arte transmitido de generación en generación.

En este artículo te ofrezco una perspectiva del origen de los quesos asturianos, sus tipos más emblemáticos, sus métodos de elaboración y su papel en la cultura y la gastronomía asturiana actual.
Indice del Artículo
El por qué los quesos asturianos son únicos
Asturias es tierra de leche.
Esta afirmación, que podría sonar a tópico, es en realidad una verdad histórica, cultural y sensorial.
La diversidad de los quesos de Asturias no es casualidad.

En ningún otro territorio de España se concentra tal diversidad de quesos en un espacio tan reducido.

Y esto se debe a una combinación de factores naturales y culturales que convierten a la región en un entorno privilegiado para la producción láctea.

Un clima perfecto para la ganadería
Asturias es un paraíso verde.
Su clima atlántico, con abundantes lluvias y temperaturas suaves, crea un entorno perfecto para la ganadería.

La hierba fresca y los pastos naturales son la base de una leche rica en matices, que se convierte en el alma de los quesos asturianos.

Una geografía que marca el carácter
Pero no solo el clima influye, también lo hace la geografía.
Asturias combina costa, valles y montaña.
Cada zona aporta matices distintos:
- La costa cantábrica, con su aire salino y su humedad constante.

- Los valles interiores, fértiles y protegidos.


- La montaña, especialmente los Picos de Europa, donde la altitud y las cuevas naturales generan condiciones únicas para la maduración.

También, cada una de estas zonas imprime su carácter a los quesos.
Los de montaña suelen ser más intensos, más rústicos, más ligados a la tradición pastoril.

Los del valle tienden a ser más cremosos y suaves.

Y los de la costa, más frescos y ligeros.

Esta diversidad geográfica es la base de la enorme variedad quesera asturiana y su riqueza.
Historia del queso en Asturias: tradición que perdura
La elaboración de queso en Asturias es antiquísima ya que la tradición quesera asturiana se remonta a la Edad Media.
Existen documentos antiguos que mencionan pagos y tributos «en queso» y elaboraciones monásticas.
Durante siglos, el queso fue un alimento fundamental para las familias campesinas, nutritivo y fácil de conservar y transportar.

Cada familia elaboraba su propio queso, adaptándose a los recursos disponibles: vaca en los valles, oveja y cabra en zonas más abruptas y de montaña y mezclas en las áreas de transición.
Hoy conviven queserías artesanas que mantienen métodos ancestrales con productores modernos con métodos industriales


Esta coexistencia es una de las claves del éxito actual del queso asturiano y mantiene viva una herencia que forma parte de la identidad asturiana.
La industrialización del siglo XX transformó la producción, pero no eliminó la tradición.
El arte de la elaboración: entre la ciencia y la tradición
Aunque cada queso tiene su propio método, existen elementos comunes en la elaboración quesera asturiana.

Alguno de estos elementos son:
La importancia de la leche, el punto de partida
El tipo de leche utilizada influye en la calidad del queso.
La calidad de la leche cruda es el pilar fundamental de la producción de quesos.

La leche proviene principalmente de ganado asturiano alimentado con pastos, lo que confiere al queso una identidad única.

Se usan habitualmente leches de vaca, oveja y cabra y también mezclas de ellas.

Estas leches son ricas en proteínas y grasas y definen el sabor, el aroma y la textura de nuestros quesos artesanales.
La coagulación
Es el proceso de transformar la leche en estructura sólida o cuajada, mediante la solidificación de sus proteínas y separando el suero.
Puede ser:
- Enzimática, utilizando cuajo, sustancia que se obtiene del estómago de rumiantes jóvenes.
- Ácida, mediante fermentación natural.
Cada tipo de coagulación influye en la textura final del queso.


El amasado, moldeado y prensado
Son etapas fundamentales en las que se define la textura y la forma del queso, además de eliminar parte del suero.
Amasar es el proceso manual o mecánico por el que se trabaja una mezcla, en este caso leche cuajada.
En algunos quesos, como el Casín, el amasado previo al moldeado es manual y repetido.
El moldeado, básicamente consiste en introducir la cuajada en moldes para darle forma, moldes que pueden ser de plástico, acero o incluso cestos y paños de tela para quesos más artesanales.

A continuación se aplica presión de manera manual o mecánica, para eliminar el resto del suero logrando una textura compacta, es la etapa del prensado.
Por lo general durante estos procesos se efectúa también el volteo, dependiendo qué quesos, se dan vuelta periódicamente las piezas para favorecer el drenaje uniforme y la forma deseada de cada una.

Estas técnicas, a menudo manuales y transmitidas generacionalmente, garantizan las características únicas de los quesos asturianos.
La maduración
Este es el momento mágico.
Es la etapa final de la elaboración del queso.
La maduración de nuestros quesos se realiza en cuevas naturales, cámaras controladas o bodegas tradicionales y en esta fase los quesos desarrollan sus aromas, sabores y texturas definitivas.
La humedad, la temperatura y el tiempo son factores decisivos.

Como norma general, el tiempo de maduración clasifica los quesos en:
- Tierno: Hasta 30 días.
- Semicurado: 1 a 3 meses.
- Curado: 3 a 6 meses.
- Viejo: 6 a 9 meses.
- Añejo: Más de 9 meses.
El salado del queso
No es en sí una etapa de la elaboración, pero es importante en tanto en cuanto el sabor final del queso dependerá de la cantidad de sal que absorba.
La sal se añade al queso principalmente después del prensado, ya sea mediante inmersión en salmuera (agua saturada de sal) o frotando sal seca sobre la corteza, lo que ayuda a la conservación, forma la corteza y potencia el sabor.

En ciertos quesos, la sal se incorpora directamente a la cuajada antes del moldeado.

Las funciones principales del salado del queso son:
- Conservación: reduce la actividad del agua, evitando el crecimiento de microorganismos no deseados.
- Sabor y Aroma: potencia las características organolépticas del queso.
- Estructura: ayuda a formar la corteza y firmeza del queso.
El salado es, por tanto, uno de los procedimientos finales esenciales antes de la maduración, crucial para determinar la textura y el sabor final.
La Denominación de Origen Protegido, el orgullo oficial
Asturias cuenta con cuatro quesos con Denominación de Origen Protegida (DOP), un reconocimiento que garantiza su calidad, su origen y sus métodos tradicionales de elaboración.
En la DOP, todas las fases de la producción deben concurrir en la zona geográfica definida.

Estos cuatro quesos son auténticos emblemas de la región.
Además de esos cuatro quesos DOP tenemos un queso IGP o Indicación Geográfica Protegida, que es un sello de calidad de la Unión Europea.
IGP identifica productos agrícolas, alimenticios o vinos originarios de un lugar, región o país, donde la calidad, reputación u otras características se deben fundamentalmente a ese origen geográfico, y al menos una fase de su producción se realiza allí.

Cabrales DOP: el rey azul de los Picos de Europa
El Cabrales es un icono gastronómico y, probablemente, el queso asturiano más famoso del mundo.
Su personalidad es arrolladora: intenso, picante, profundo, con un aroma que no deja indiferente.

Se elabora en los concejos de Cabrales y Peñamellera Alta, utilizando leche cruda de vaca, o mezclas con oveja y cabra.

Tras la elaboración, los quesos se maduran en cuevas naturales de los Picos de Europa, donde la humedad y la presencia de mohos del género Penicillium generan su característico veteado azul verdoso.

El resultado es un queso poderoso, complejo, que ha conquistado paladares dentro y fuera de España.

Su fama se ha visto reforzada por el Concurso del Queso Cabrales, donde cada año, el último domingo de Agosto en la localidad de Arenas de Cabrales, se subastan piezas que alcanzan precios récord.

Es el queso asturiano más premiado y reconocido internacionalmente.
Gamonéu DOP: el ahumado de las montañas
El Gamonéu (o Gamonedo) es otro tesoro de los Picos de Europa.

Se elabora en dos zonas: el concejo de Onís y el de Cangas de Onís.

Existen dos variedades principales:
- Gamonéu del Puerto, elaborado en las majadas de alta montaña durante los meses de pastoreo.
- Gamonéu del Valle, producido en queserías situadas en zonas más bajas y accesibles.
Ambos comparten un proceso singular: tras la coagulación y el moldeado, el queso se ahúma ligeramente y luego se madura en cuevas naturales.

El resultado es un queso elegante, con notas ahumadas, un punto de picante y una textura firme pero mantequillosa o cremosa.

En mi opinión, al Gamonéu le falla el nombre… comercialmente su nombre es menos vendible y menos conocido que el Cabrales, pero en calidad no tiene nada que envidiarle.

El pastoreo estacional y su alta demanda justifica su mayor precio
Afuega’l Pitu DOP: la tradición de las aldeas
El Afuega’l Pitu es uno de los quesos más antiguos de Asturias.
Su nombre, que significa literalmente “ahoga el gaznate”, hace referencia a su textura densa y pastosa que te atraganta al tragar.

Se elabora principalmente en los concejos del centro de Asturias, como Morcín, Grado, Pravia o Salas, utilizando leche de vaca pasteurizada.
Existen diversas variedades:
- Troncado blanco
- Troncado rojo (con pimentón)
- Atroncáu blanco
- Atroncáu rojo
Generalmente troncado significa forma cilíndrica y atroncado (atroncáu) forma cónica.

Es un queso versátil, con un sabor suave en sus versiones blancas y más intenso en las rojas cuyo color y sabor proviene del pimentón con el que se tiñe, que puede ser dulce o picante.

Su textura lo hace ideal tanto para comer solo como para cocinar.
Casín DOP
El queso Casín es uno de los tesoros más singulares de la tradición quesera asturiana, y también uno de los quesos más antiguos de Europa.
Su carácter fuerte y profundamente aromático nace de un proceso artesanal que ha sobrevivido siglos, transmitido de generación en generación en los concejos de Caso, Sobrescobio y Piloña.
Se elabora de forma muy laboriosa, exclusivamente con leche de vaca casina, una raza autóctona de gran rusticidad.

El queso desarrolla una personalidad intensa gracias a un amasado de la cuajada repetido y prolongado hasta obtener una pasta fina y compacta, que concentra sabores y le otorga su textura compacta y ligeramente quebradiza.
Su aroma es penetrante, con matices animales y notas que recuerdan a mantequilla madura y frutos secos.

En boca resulta poderoso, persistente y ligeramente picante, una combinación que lo convierte en un queso de culto para quienes buscan experiencias gustativas profundas.
La Denominación de Origen Protegida garantiza no solo su origen, sino también el respeto a métodos tradicionales como el “amasado” en varias fases y el moldeado manual, que deja en la corteza los característicos grabados.

El Casín DOP es ideal para degustar solo o acompañado de pan de maíz y sidra natural, donde su intensidad encuentra un equilibrio perfecto.

Los Beyos IGP
El queso Los Beyos destaca como uno de los productos más singulares del oriente asturiano.
Es un queso que refleja con fidelidad el paisaje abrupto y la tradición ganadera de los valles del Sella y del Ponga, en concreto la zona del Desfiladero de los Beyos, del que coge el nombre.
Su elaboración, que puede partir de leche de vaca, oveja o cabra, mantiene un carácter artesanal que se percibe en cada matiz.

Se caracteriza por su moldeado manual y la maduración en pequeñas cuevas o cámaras donde la humedad y la temperatura del entorno marcan su personalidad final.

Su textura es compacta pero tierna, con un corte o romper limpio y un color marfil que varía según el tipo de leche utilizada.

En boca ofrece un sabor suave pero profundo, ligeramente ácido y con notas lácticas que recuerdan a mantequilla fresca y a frutos secos.
Esa elegancia gustativa lo convierte en un queso muy versátil, ideal tanto para degustar solo como para integrarlo en recetas tradicionales o contemporáneas.
Es un queso de montaña, humilde y auténtico.

La Indicación Geográfica Protegida garantiza que cada pieza procede de un territorio concreto y de un método de producción respetuoso con la historia local.
En este caso concreto identifica los municipios asturianos de Ponga y Amieva así como el leonés de Oseja de Sajambre.
Más allá de las DOP e IGP: un catálogo infinito
Aunque los quesos de DOP junto al de IGP son «las joyas oficiales» de nuestra región, la riqueza quesera asturiana va mucho más allá.
Existen decenas de quesos artesanos, muchos de ellos con historias fascinantes y sabores únicos.

Ante la imposibilidad de mencionarlos todos, y para no convertir este artículo en un catálogo, te voy a citar solamente alguno de ellos y alguna de sus principales características.

He estructurado esta relación de quesos en base a esta clasificación y citaré solo unos pocos para no aburrirte:
1.- quesos clásicos y otros quesos artesanos– aquellos quesos de los que se poseen referencias históricas o que, aun no siendo así, siguen técnicas ancestrales de elaboración, y a ellos sumo otros quesos que se han ido introduciendo en el siglo XX, elaborados con métodos más o menos artesanales, con utensilios modernos.
2.- quesos industriales o foráneos.- aquellos quesos que sin ser originarios de nuestra región se fabrican habitualmente aquí de forma totalmente industrializada.
Quesos Clásicos y otros quesos artesanos
Ovín
Es un queso asturiano que inicialmente era de oveja pero con posterioridad se fabricó también con leche de vaca y de cabra e incluso mezclas de las tres.

Elaborado a partir de leche cruda o pasteurizada, destaca por un aroma profundo y una textura firme que se vuelve más quebradiza con la maduración.
Su sabor combina notas lácticas intensas con matices ligeramente herbáceos, fruto de los pastos de montaña donde se alimenta el ganado.
Ha ido ganando presencia en los últimos años gracias a pequeños productores que han recuperado métodos artesanales, afinando las piezas en bodegas naturales que aportan humedad y temperatura constantes.

Se elabora en la zona de Nava y el resultado es un producto con identidad propia, capaz de competir con los mejores quesos de otras regiones.
Marida especialmente bien con sidra natural, vinos blancos y panes de masa madre.

Su fermentación natural mejora la digestión, reduce el índice glucémico y aumenta la disponibilidad de nutrientes
La Peral
Es un prestigioso queso azul artesanal, que se elabora en el concejo de Illas.

Se produce con leche de vaca aunque algunas veces también con nata de oveja.
Es cremoso, semiazul, de intensidad suave y equilibrada, con vetas azul-verdosas.
Su maduración mínima suele ser de 30 días a 3 meses.

Se presenta en cilindros envueltos en papel aluminio muy característicos.
Su sabor es suave y salado y generalmente no pica.

Es Ideal para comer untado, con frutos secos (nueces), uvas, o en salsas y tablas de quesos.

Tan solo 100 piezas han salido a la venta
Vidiago
Procedente del oriente asturiano, más en concreto de la zona de Llanes, es un queso de pasta prensada, suave y mantecoso.
Elaborado con leche pasteurizada de vaca, existen fundamentalmente 2 versiones, una natural tierna y otra curada y macerada en aceite de oliva.

Es ideal para quienes buscan sabores más delicados ya que su sabor es suave, franco, ligeramente láctico y dulce y muy agradable al paladar.
Su fama se ha extendido gracias a su versatilidad en la cocina, siendo utilizado habitualmente para la elaboración del típico «cachopo asturiano».

Se conserva envasado al vacío y se recomienda consumirlo a temperatura ambiente para apreciar mejor sus notas lácticas.
Quesos de Peñamellera
En Peñamellera se elaboran quesos frescos y tiernos, de sabor suave, un poco fuerte, o incluso un toque amargo.
Generalmente son piezas pequeñas y se elaboran con leche de vaca aunque también hay productores que le añaden leche de cabra u oveja.

Su textura en boca es blanda y cremosa y tiene un característico color amarillento.

Son perfectos para consumir recién hechos, acompañados con miel o mermelada.


Quesos de Oscos
En el occidente asturiano, la tradición quesera se mezcla con la artesanía y el turismo rural.
Se elaboran con leche de vaca, cabra y mezcla.
Suelen ser ahumados, con un sabor muy característico y se suelen encontrar en muchas tiendas loncheados o en barra, aunque también los tienes en piezas no muy grandes de alrededor de 500 gramos.



Son ideales como aperitivo y acompañamiento de ensaladas y sandwiches.
Quesos industriales y foráneos
El Vicio
Aunque se produce en diferentes lugares, es habitual de la zona central asturiana y más concretamente del concejo de Siero.
Se elabora con leche pasteurizada de vaca y su proceso de maduración dura ente 90 y 105 días, lo cual lo cataloga como curado.
Es de gusto intenso y un poco picante, con un aroma penetrante y una textura mantecosa que despierta pasiones entre los apasionados de los quesos azules.

Es llamativo su inconfundible e intenso olor pero sorprende por su suavidad y untuosidad.
De sabor láctico con notas de nata dulce y mantequilla, su textura es excepcional y tiene un regusto especial y picante pero agradable.

Las vetas entre azul y gris-verdoso, junto con el color amarillo de la pasta procedente de las vacas asturianas en pastoreo, lo convierten en un producto único.
La Saregana
El queso La Saregana es un producto asturiano artesanal de alta calidad, elaborado en el concejo de Sariego, con leche cruda de vaca «Jersey», una vaca de origen británico pequeña y mansa.
Se elabora respetando métodos tradicionales asturianos sin usar aditivos artificiales.
Es un queso que refleja la tradición lechera asturiana, ideal para quienes buscan sabores auténticos y texturas untuosas.
Se comercializa en 2 versiones, una fresca y otra más madurada.


Destacan por ser muy mantecosos y suaves, con un punto de equilibrio entre acidez y dulzor.
Hay una versión en requesón de este comercializador de la que hablamos más adelante, con marca comercial «El Duernu».
Monje Picón
El queso azul Monje Picón es un producto artesanal asturiano, y es elaborado con leche cruda de vaca en el oriente asturiano, concretamente en Peñamellera Baja.
De pasta untuosa y amarillenta presenta vetas de color azul intenso y tiene un sabor penetrante y poco salado.

Después de madurar entre 90 y 120 días resulta un queso cremoso y sorprendentemente aromático.
Es ideal para tablas de quesos asturianos y salsas.
Mozzarella
La mozzarella es un queso semisuave que procede de Italia, pero su elaboración se ha extendido a prácticamente todo el mundo.
Inicialmente se elaboraba solo con leche de búfala aunque ahora ya se elabora mayoritariamente con leche de vaca e incluso se le añada leche de oveja.
Es un queso blanco y blando, muy húmedo y con su exposición prolongada al aire se amarillea.

Se usa generalmente de acompañamiento para pizzas y ensaladas y liga muy bien con el tomate fresco y platos que contengan esta verdura.

Recuerdo, hace unos 25 años, atravesar conduciendo los pueblos de Villamayor y Sevares en Piloña y ver pastando las búfalas en los prados.
En Asturias se elabora mozzarella de manera habitual desde hace décadas, primero con leche de búfala y posteriormente con leche de vaca, especialmente en la zona de Piloña y Parres.
Pría
El queso de Pría es originario de Llanes, en el oriente asturiano.
Es un queso artesanal famoso principalmente en su variante ahumada, elaborada con leche de vaca y nata de oveja, madurado entre 30 y 40 días.

Tierno, semiblando y cremoso, su color es amarillo tenue y tiene un sabor suave que denota su ahumado con madera de haya o roble.
Es ideal para comer solo o en tablas de quesos.
Existe una variedad que se denomina Tres Leches de Pría, que combina leches de vaca (50%), oveja (45%) y cabra (5%).

Tiene una maduración de 45 días, y lo hay de color blanco o un color rojizo amarillento y sabor fuerte y picante que denota el uso de pimentón en su elaboración.

Es usado a menudo en tablas de quesos, aunque solo también resulta delicioso.
Requesón
El requesón es un derivado del suero de la leche, que se fermenta y se cuece.
El líquido resultante se solidifica dando lugar a una pasta de color más o menos blanco y con una textura blanda y granulosa y un sabor muy suave.
Sus orígenes se sitúan en la edad del bronce, hace unos 5.000 años y se expandió su producción con la Antigua Roma.

Se puede elaborar con leche de vaca, cabra y oveja y se utiliza habitualmente para postre acompañado de miel, mermeladas o diversas frutas.

Los quesos en la cultura asturiana
En Asturias el queso no es solo un alimento, es un símbolo.
Está presente en fiestas, mercados, ferias y celebraciones.

Tan solo algunos ejemplos de ferias y mercados son:
- Feria del Queso de Cabrales en Arenas de Cabrales
- Feria del Queso Casín, en Campo Caso
- Feria del Queso de los Picos de Europa en Cangas de Onís
- Mercado de Grado, donde el Afuega’l Pitu es protagonista
Además, el queso ya forma parte del imaginario popular asturiano.

Muchas familias conservan recetas propias, y en las aldeas aún se elaboran quesos caseros para consumo propio.
Cómo disfrutar los quesos asturianos: maridajes y usos en cocina
Los quesos asturianos se integran perfectamente en la gastronomía moderna y tradicional.

Maridajes recomendados
La sidra asturiana es el acompañante ideal para contrastar la intensidad de los quesos azules, mientras que el vino tinto marida bien con los quesos curados.
- Cabrales: sidra natural, vinos dulces, carnes rojas.
- Gamonéu: sidra, vinos blancos aromáticos.
- Afuega’l Pitu: vinos jóvenes, platos de cuchara.
- Vidiago y Peñamellera: frutas, panes artesanos, vinos suaves.


Usos culinarios
Los quesos asturianos son versátiles, destacando en cocina por sus sabores intensos que combinan bien con sidra, frutos secos, miel, mermeladas y carnes como la cecina o el cerdo por citar alguna.

Se usan también en cremas, risottos, pizzas y ensaladas, equilibrando su potencia con elementos dulces o neutros.
Tan solo algunos de los posibles usos culinarios de nuestros quesos son:
- Salsas de Cabrales para carnes.
- Ensaladas templadas con Gamonéu.
- Postres con Afuega’l Pitu.
- Tostas y bocadillos gourmet con quesos tiernos.


Estas que a continuación te cito, son solo unas pequeñas indicaciones de uso de nuestros quesos en cocina, no obstante, ya sabes que «en el probar esta la ciencia»… y para gustos…
Queso Cabrales y Azul La Peral son ideales en salsas para carnes y croquetas, o combinados con dulces como mermeladas, membrillo, miel, o frutas frescas como peras y manzanas.


Queso Gamoneu, su sabor ahumado es perfecto para risottos, pizzas, ensaladas con rúcula y frutos secos, o tostas con jamón.

Afuega’l Pitu, ya sea blanco o rojo es excelente para cremas, pasta, ensaladas o combinado con embutidos como la cecina.

Queso Vidiago, por ser más suave, funciona bien en elaboraciones de fundido o en ensaladas.
Una ensalada de quesos asturianos con lechuga, nueces, cecina y un aliño de miel y yogur es una forma equilibrada de probar distintas variedades, incluyendo Afuega’l Pitu y quesos ahumados de vaca, oveja o cabra.

Un futuro prometedor
Los quesos asturianos viven un momento de esplendor.
La combinación de tradición, calidad y creatividad ha generado un producto con identidad propia y reconocimiento internacional.

Las nuevas generaciones de queseros están apostando por métodos sostenibles, razas de ganado autóctonas y técnicas innovadoras, sin renunciar a la esencia heredada.



Asturias se ha convertido, con justicia, en una de las grandes regiones queseras de Europa.
Y lo mejor es que este universo sigue creciendo, evolucionando y sorprendiendo.
En resumidas cuentas
Los quesos asturianos, más que un alimento, son un reflejo del paisaje, de la historia y del carácter de un pueblo.
Cada queso cuenta una historia, cada bocado es un viaje por montañas, valles y aldeas.

Se han quedado muchos tipos y variedades de nuestros quesos en el tintero pero, como ya dije, no quiero que este artículo sea simplemente un catálogo de quesos.
En un mundo donde la gastronomía tiende a la uniformidad, Asturias ofrece un tesoro de autenticidad y diversidad.
Nuestros quesos son un patrimonio vivo, un orgullo regional y una experiencia sensorial que merece ser descubierta con calma.

Así que… ¿a que esperas para degustar una tabla de quesos asturianos?
Con este artículo espero haberte generado, al menos, ese gustillo en el paladar por la sensación de degustar un buen queso asturiano… o mejor una tabla de ellos…
Para la realización de este artículo he utilizado IA, dándole no obstante «mi habitual tono personal».
Todas las imágenes de este artículo son propias.
Cualquier precio que aparezca en las imágenes es totalmente relativo y carente de valor.
Otros enlaces de interés
Quesos asturianos, turismoasturias.es
Fundación Cabrales web oficial, fundacioncabrales.com
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