Llumeres, de la mina al olvido es una llamada al reconocimiento, a un pasado de ilusión, trabajo y ulterior abandono.
Descubre la historia de la mina de hierro de Llumeres, un enclave industrial único en la costa asturiana.
Este artículo describe el paisaje, la memoria e incluso algunas propuestas para recuperar este tesoro patrimonial del municipio de Gozón.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Indice del Artículo
Localización de Llumeres
En el corazón del litoral asturiano, donde el Cantábrico se abraza con los acantilados del Cabo Peñas, se encuentra la ensenada de Llumeres.
En realidad, la ensenada de Llumeres se incluye dentro del Entorno de Paisaje Protegido de Cabo Peñas.

Es un rincón de belleza agreste, que guarda entre sus rocas la memoria de una de las explotaciones mineras más singulares del Principado.
La mina de hierro de Llumeres, hoy en ruinas, fue durante más de un siglo motor económico de esta zona y símbolo del esfuerzo humano frente a la naturaleza.

Su historia, marcada por la innovación, la dureza del trabajo y la transformación del paisaje, merece ser contada con detalle y emoción.
La ensenada de Llumeres se sitúa en el concejo de Gozón, cerca de la población de Bañugues y de la villa marinera de Luanco.

Para llegar a Llumeres desde Gijón, Cogerás la autopista A-8 que circunvala la ciudad dirección Oviedo-Avilés y te desvías siguiendo el indicador de Tremañes y Veriña.
Atravesarás primero los polígonos industriales de Tremañes y la zona industrial de Veriña después, por la As-19, siguiendo los indicadores de Candás y Luanco.
Y ya en la rotonda de Aboño cogerás la carretera AS-118 hasta Luanco y desde allí en la última rotonda cogerás la comarcal GO-1 dirección Cabo Peñas.
Al cabo de unos kilómetros y tras pasar la población de Bañugues, verás en la carretera el indicador de área recreativa de Llumeres y la bajada a la ensenada.

Si vas desde Avilés cogerás la carretera AS-328, pegada al Niemeyer, que lleva al Cabo Peñas.
Una vez en el desvío hacia el cabo, cogerás la GO-1 dirección Luanco, y en unos minutos te encuentras con el área recreativa y la bajada a la ensenada.
Desde cualquier otro lugar, la referencia es Luanco y desde allí a Llumeres por la GO-1.




Te dejo la geolocalización:
Enclave natural con historia milenaria
Este tramo de costa, protegido por su valor ecológico y paisajístico, ha sido testigo de la presencia humana desde tiempos prerromanos.
Ya los romanos conocían la existencia de mineral de hierro en la zona, y lo explotaban rudimentariamente para abastecer el asentamiento de la Campa Torres en Gijón.

Incluso antes de los romanos se tiene constancia de que los Cilúrnigos, rama de los astures que habitaban el poblado de «Noega» en la Campa Torres de Gijón, trabajaron el hierro y desarrollaron la metalurgia primaria.

Pero no fue hasta el siglo XIX cuando la minería de Llumeres adquirió una dimensión industrial.
En 1858, la Compañía Minera de Gozón comenzó a extraer, de forma organizada, los óxidos de hierro de los que se extrae el mineral.


Hay ocasiones en que tanto la arena como el agua del mar están rojizas también
Tres años después, la explotación pasó a manos de la Sociedad Duro y Cía., que impulsó una metodología más avanzada y amplió las concesiones.
Auge industrial, Duro Felguera y el ferrocarril minero
La mina de Llumeres alcanzó su máximo esplendor a principios del siglo XX, cuando se integró en la Sociedad Unión Hullera y Metalúrgica de Asturias.
Esta sociedad fue fundada en 1886 por Luis Adaro, empresario e ingeniero que impulsó la industrialización asturiana.
Y dos décadas después se fusionó con la metalúrgica Duro Felguera.
Entre 1906 y 1908 se construyó un muelle de mampostería con cargadero, desde donde se embarcaba el mineral en barcos de vapor hacia el puerto del Musel en Gijón.


Hasta esa fecha solo había un puente cargadero de madera por el que se llevaba el mineral hasta los barcos.


También se trazó un ferrocarril minero que conectaba Llumeres con el pozo de Rucao en Bañugues, a unos dos kilómetros, aprovechando la pendiente existente.
Era, esta pequeña mina de Rucao, subsidiaria de la de LLumeres y se sacaba su mineral por el muelle de esta última, al igual que el hierro obtenido en otra pequeña mina en el monte Merín, muy cerca de Llumeres, denominada pozo Simancas.
Posteriormente se construyó el trazado de un cable aéreo para el transporte en calderos del mineral desde la mina de Llumeres hasta la estación de ferrocarril de Regueral en Carreño.

Durante décadas, el hierro extraído de Llumeres fue destinado principalmente a las instalaciones siderometalúrgicas de Duro Felguera en el entorno de la población de La Felguera.

Este enclave costero de Llumeres se convirtió en el mayor productor de mineral de hierro del Principado.
En sus mejores años, la mina llegó a generar más de 400.000 toneladas de mineral.
Arquitectura minera frente al mar
Las instalaciones mineras de Llumeres, hoy en ruinas, fueron un ejemplo de arquitectura industrial adaptada al entorno costero.



Tras la Guerra Civil, se construyó un castillete de 17 metros, junto con la casa de máquinas, la fragua, los aseos y las tuberías.
Las imágenes de la época muestran vagones, raíles y estructuras que contrastaban con el azul del mar y el verde de los acantilados.


Este paisaje híbrido, donde la industria se fundía con la naturaleza, ha dejado una huella visual y emocional que aún conmueve al visitante.

Las ruinas de Llumeres, declaradas Conjunto Histórico en 2008, son hoy un testimonio silencioso de la Asturias minera más allá del carbón.


Declive y abandono, el cierre de la mina
La actividad minera en Llumeres comenzó a declinar en la década de 1960.
En 1967, la mina cerró definitivamente, y cerró simplemente porque, según dijeron, se acabó la beta de mineral.
Es de suponer que las razones de este cierre fueron más bien económicas y de rentabilidad, y de que se obtuvo el mineral más barato en otra parte…
Lo cierto es que la mina no se han vuelto a reabrir desde entonces.
Así pues, este cierre, dejó tras de sí un conjunto de estructuras abandonadas y una comunidad que había vivido durante generaciones al ritmo del hierro.


Piensa que aquí trabajaban alrededor de 200 personas, muchas de ellas mujeres, y muchos de los trabajadores eran del entorno de los pueblos de los alrededores.

La clausura supuso un duro golpe para los trabajadores y para el tejido económico local.

Desde entonces, el lugar ha sido objeto de iniciativas de conservación y divulgación, aunque también ha sufrido el deterioro propio del abandono.
La mina y su entorno ha sido incluida en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra, asociación para la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural español y su entorno.
Esto ha servido para visibilizar su valor y reclamar medidas de protección.
Un paisaje de contrastes: belleza natural y huella industrial
La ensenada de Llumeres se abre como una herida luminosa entre los acantilados del Cabo Peñas.
El mar Cantábrico, de un azul profundo y cambiante, golpea con fuerza las rocas, esculpiendo formas caprichosas que parecen salidas de un sueño geológico.


La vegetación costera principalmente tojos, brezos y helechos, así como pinos y ecualiptos, se aferra a las laderas.



Por otro lado, las gaviotas sobrevuelan el antiguo cargadero como si custodiaran los secretos del hierro.

El contraste entre la naturaleza salvaje y las estructuras industriales abandonadas genera una atmósfera única.



El castillete oxidado, las tuberías corroídas, los muros de piedra de la casa de máquinas y oficinas y aseos e incluso las vías del tren minero se funden con el paisaje, creando una estética de ruina poética que invita a la contemplación y al recuerdo.



Propuestas de puesta en valor, entre memoria y futuro
La ensenada de Llumeres y su mina ofrecen un potencial extraordinario para convertirse en un espacio de referencia en el patrimonio industrial asturiano.


Obviamente no contemplo en este artículo las inversiones a realizar ni quién debería llevar la iniciativa, ya que no me corresponde.
Algunas propuestas de puesta en valor, en mi opinión, podrían incluir:
- Centro de interpretación del hierro costero
- Ruta paisajística y patrimonial
- Intervenciones artísticas respetuosas con el medio
- Miradores y puntos fotográficos
- Programas educativos y talleres
- Integración en redes de patrimonio
Estas acciones permitirían conservar y divulgar la historia de Llumeres.
Posibilitarían además dinamizar el turismo cultural en Gozón, generar empleo local y reforzar la identidad asturiana como tierra de industria, mar y memoria.

En resumidas cuentas
La ensenada de Llumeres no es solo un paisaje ni simplemente una ruina industrial.
Es un lugar donde el tiempo se condensa, donde el hierro se funde con la memoria.

Es un espacio donde el mar guarda los ecos de una Asturias que trabajó con las manos y soñó con el progreso.
Cada piedra del cargadero de mineral, cada viga oxidada, cada tramo de vía abandonada nos habla de vidas vividas con intensidad.

Nos habla también de accidentes de trabajo y graves lesiones, de la reticente silicosis y otras enfermedades pulmonares más silenciosas.
Habla además de generaciones de trabajadores que extrajeron riqueza de la tierra y la embarcaron hacia un futuro incierto.
Hoy, Llumeres nos requiere desde el silencio y nos recuerda que el patrimonio no es solo lo que se conserva, sino también lo que se comprende, se honra y sobre todo… se transmite.

Recuperar este rincón de Gozón no es solo una cuestión de turismo o cultura, es un acto de justicia histórica, un gesto de gratitud hacia quienes forjaron Asturias con sudor y coraje.
Confiemos pues en que el viento que sopla entre los acantilados siga contando su historia y que el hierro, aunque dormido, siga brillando en la memoria de todos los que visitan este lugar.
Para la realización de este artículo he utilizado IA, dándole no obstante «mi habitual tono personal».
Todas las imágenes son propias a excepción de las imágenes de época que han sido obtenidas del Panel presentador de la historia de la mina y son obra de Lucía Fandos y Toño Cuervo según consta en el mismo.
Otros enlaces de interés
Mina de Llumeres, patrimonioindustrial.com
Llumeres ruinas mineras frente al mar, viajerosconfesos.com
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Muy interesante.
Lugar importante en la historia industrial Asturiana, que no se merece el abandono al que lo someten los gestores políticos de nuestra Comunidad.
Muy cierto, a ver si entre todos conseguimos darle un poco de visibilidad al lugar y que quien corresponda desarrolle propuestas de valor para Llumeres…
Gracias por tu comentario