El pleito de los delfines de Candás

Si crees que este artículo puede ser útil ¡¡¡ compártelo !!!

El pleito de los delfines de Candás, aunque pueda sonar a leyenda, es una historia tan real como peculiar.

En la costa central de Asturias, en el pueblo de Candás, donde la vida marinera ha marcado durante siglos el pulso de sus habitantes, se conserva una de las historias más singulares de la tradición jurídica europea.

Te hablo del pleito de los delfines de Candás, un juicio real y documentado.

En él, unos pescadores llevaron ante la autoridad eclesiástica a un grupo de delfines y calderones que, según ellos, estaban arruinando su sustento en el mar.

No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema

Pepu Tejedor

Aunque hoy te pueda sonar a fábula o a broma local, el episodio está sólidamente registrado en fuentes del siglo XVII y ha sido objeto de estudios, artículos e incluso un monumento en el propio Candás.

Contiene esta historia una mezcla de inocencia, angustia y pragmatismo que lo convierte en un espejo fascinante de la mentalidad de la época y de la relación entre los seres humanos y el mar.

Es un episodio único en el mundo que mezcla tradición, derecho y vida marinera.

Un conflicto que nace del hambre

Para comprender el pleito hay que situarse en el Candás del siglo XVII.

La villa marinera vivía casi exclusivamente de la pesca.

Puerto de Candás en Asturias
Pequeño pesquero en el puerto de Candás en Asturias
La villa marinera de Candás en Carreño en Asturias
Vista de la villa marinera de Candás en la actualidad y su puerto en la imágenes superiores

Las redes, los aparejos y las embarcaciones eran bienes valiosos, fruto de un esfuerzo colectivo y de una economía frágil y cualquier pérdida podía significar hambre.

Artes de pesca en el puerto de Candás en Asturias

Según los documentos conservados y crónicas posteriores, hacia 1624 los pescadores de Candás comenzaron a sufrir un problema creciente.

Grandes grupos de delfines y calderones entraban en la ensenada de Perán y en las zonas de pesca próximas, rompían las redes y devoraban las capturas antes de que los marineros pudieran recogerlas.

Ensenada de la ría de Perán en Candás en Asturias, con pleamar y marejada
Ensenada de la ría de Perán en Candás en Asturias, con pleamar y marejada
La ensenada de la ría de Perán con pleamar
La ensenada de la ría de Perán con pleamar, uno de los lugares donde los delfines «esquilmaban» la pesca

El fenómeno no era nuevo, los cetáceos siempre habían seguido a los bancos de peces, pero aquel año la presencia fue especialmente masiva.

Los testimonios hablan de una auténtica “plaga marina” que hacía imposible faenar con normalidad.

Ataques de delfines a las redes de los pescadores en Candás
Los ataques eran continuos por parte de los delfines y destrozaban sus redes además de comerse el pescado

La desesperación llevó a los pescadores a buscar una solución que hoy nos parece insólita, pero que entonces encajaba dentro de la lógica jurídica y religiosa del momento: llevar a los delfines a juicio.

¿Qué fue el pleito de los delfines de Candás?

El pleito de los delfines fue un juicio eclesiástico celebrado en 1624, en el que los pescadores de Candás denunciaron a los delfines por destruir sus redes y comerse la pesca.

Se presentan las pruebas contra los delfines para iniciar los tramites del pleito de los delfines de Candás
Se presentan las pruebas contra los delfines para iniciar los tramites del pleito

La demanda fue aceptada por la autoridad religiosa, que organizó un tribunal formal para resolver el conflicto.

Este episodio es considerado:

  • El único juicio documentado contra cetáceos en el mundo
  • Un caso excepcional dentro de la historia jurídica europea
  • Un reflejo de la mentalidad y las creencias del siglo XVII

Y todo esto ocurrió porque sin soluciones técnicas disponibles, la comunidad de pescadores recurrió a la institución que regulaba la vida cotidiana, véase la Iglesia.

El inicio del proceso: el cura de Candás toma la iniciativa

El impulsor formal del proceso fue el cura de Candás, quien presentó una demanda ante el Obispo de Oviedo en nombre de los pescadores.

La Iglesia tenía entonces competencias judiciales en numerosos asuntos, y los animales podían ser objeto de juicio en casos de daños a la comunidad.

No era algo habitual, pero tampoco inaudito ya que en Europa existen registros de procesos contra ratas, langostas, cerdos o perros.

El cura de Candás prepara la demanda contra los delfines en el pleito de los delfines de Candás
El cura de Candás llevó la iniciativa en la preparación de la demanda contra los delfines

La demanda fue aceptada y se organizó un tribunal muy peculiar.

La Universidad de Oviedo, recién inaugurada, designó un abogado defensor para los delfines y un fiscal para representar a los pescadores.

También participaron un notario, varios testigos y un fraile dominico en representación de la Inquisición.

La composición del tribunal revela que el pleito no fue una broma improvisada, sino un procedimiento formal, con todas las garantías jurídicas de la época.

La comunidad necesitaba una respuesta, y la Iglesia, como institución rectora, debía ofrecerla.

Un juicio celebrado… en el mar

Uno de los detalles más llamativos del pleito es que el juicio se celebró en una embarcación, en el mismo escenario donde se producían los daños.

El 8 de septiembre de 1624, al amanecer, una barcaza zarpó de la playa de Candás con toda la comitiva judicial a bordo.

Celebrando el juicio a los delfines en Candás
Un tribunal eclesiástico celebró el juicio en el mar

La escena, descrita en crónicas posteriores, es casi teatral: el abogado defensor, el fiscal, el párroco, el escribano, el fraile inquisidor y un grupo de vecinos navegando hacia la ensenada de Perán para “interpelar” a los delfines.

El objetivo era doble:

  • Constatar los daños en las redes y en la pesca in situ.
  • “Notificar” a los delfines la existencia del proceso y la orden de abandonar la zona.

Este último punto puede parecer absurdo desde nuestra perspectiva, pero en el marco mental del siglo XVII tenía sentido simbólico y jurídico.

La notificación era un acto formal que permitía, en caso de incumplimiento, aplicar sanciones espirituales.

La sentencia: excomunión para los cetáceos

Tras escuchar a los testigos y observar los destrozos, el tribunal emitió una sentencia que hoy resulta tan sorprendente como reveladora.

Los delfines y calderones eran excomulgados y obligados a abandonar las aguas de Candás en un plazo determinado.

La excomunión, en este contexto, no era un castigo moral, sino un mecanismo ritual para “expulsar” a los animales dañinos.

Se trataba de una práctica heredada de la Edad Media, donde la frontera entre lo natural y lo espiritual era más permeable que hoy.

La sentencia establecía que, si los cetáceos persistían en su conducta, serían objeto de una maldición formal que los obligaría, por mandato divino, a alejarse de la costa.

Excomulgando a los delfines en Candás
Excomunión para los delfines y obligación de abandonar la costa de Candás

El documento original, según las fuentes, fue redactado por el escribano Juan Valdés y conservado durante siglos en el Archivo Histórico Provincial de Oviedo.

¿Funcionó la sentencia?

Las crónicas no detallan el efecto inmediato del juicio, pero la tradición sostiene que, tras la excomunión, los delfines se alejaron de la zona.

Los delfines abandonaron la zona de Candás al amanecer
Los delfines abandonaron la zona de Candás al amanecer, después de celebrado el juicio y ser excomulgados

Es imposible saber si fue una coincidencia natural —los bancos de peces migran, y con ellos los cetáceos— o si la comunidad reinterpretó los hechos para dar sentido al ritual.

Lo cierto es que el pleito quedó grabado en la memoria colectiva como un episodio extraordinario, mezcla de fe, necesidad y creatividad jurídica.

Un caso único en el mundo

Aunque existen otros juicios contra animales en la historia europea, el pleito de los delfines de Candás destaca por varias razones:

  • Es el único proceso documentado contra cetáceos en todo el mundo.
  • Se celebró en el propio mar, algo extremadamente inusual.
  • Participaron instituciones de peso: la Iglesia, la Universidad de Oviedo y la Inquisición.
  • Su documentación fue recuperada y difundida por eruditos asturianos en el siglo XIX, lo que permitió su conservación y estudio.

El historiador Gil González Dávila incluyó el caso en su Teatro Eclesiástico de la Santa Iglesia de Oviedo (1635), lo que contribuyó a su difusión posterior.

Eruditos y estudiosos documentaron y difundieron el pleito de los delfines de Candás, por lo inusual de su estilo
Eruditos y estudiosos documentaron y difundieron el pleito de los delfines de Candás

Memoria viva en Candás

Hoy, el pleito forma parte del imaginario cultural de la villa.

En el parque Maestro Antuña, junto al teatro Prendes, se levanta una escultura de 1982 dedicada al episodio, obra de Vicente Menéndez Santarúa Prendes.

Escultura dedicada al Pleito de los Delfines en Candás en Asturias

La pieza representa a los delfines y al tribunal, y se ha convertido en un símbolo local que recuerda la peculiar historia.

Escultura dedicada al Pleito de los Delfines en Candás en Asturias

El pleito también aparece en rutas culturales, publicaciones divulgativas y artículos periodísticos que subrayan su carácter insólito y su valor patrimonial.

Una ventana a la mentalidad del siglo XVII

Más allá de la anécdota, el pleito de los delfines es un documento excepcional para comprender la visión global de aquella época.

En él confluyen:

La dependencia absoluta del mar

Para los pescadores de Candás, la pérdida de redes y capturas no era un inconveniente: era una amenaza directa a la supervivencia.

El juicio refleja la angustia de una comunidad que buscaba soluciones dentro del marco institucional que conocía.

Pescadores preparando su red antes de salir a faenar
Aun hoy, las redes y artes de pesca suponen un importante desembolso para los pescadores, y más si cabe en aquella época

La autoridad de la Iglesia

La Iglesia actuaba como árbitro en conflictos que hoy consideraríamos civiles o administrativos.

Su capacidad para intervenir incluso en asuntos relacionados con animales muestra su papel central en la vida cotidiana.

Jardines de la Catedral de Oviedo
Era tal el poder de la Iglesia que controlaba e intervenía en cualquier asunto por cotidiano que fuera

La permeabilidad entre lo natural y lo espiritual

La idea de excomulgar a unos delfines no era absurda en el siglo XVII.

Los animales podían ser sujetos de juicio simbólico, y la comunidad creía en la eficacia de los rituales para modificar la realidad.

La creatividad jurídica

El pleito es un ejemplo de cómo las sociedades adaptan sus herramientas legales a problemas inesperados.

Ante la falta de soluciones prácticas, se recurrió a un procedimiento ritual que ofrecía, al menos, una respuesta colectiva.

En resumidas cuentas

El pleito de los delfines de Candás es una de esas historias que parecen leyendas, pero que están sólidamente documentadas.

Su fuerza reside en su capacidad para sorprendernos y, al mismo tiempo, para revelarnos cómo pensaban y vivían nuestros antepasados.

En una época en la que el mar era a la vez sustento y amenaza, los pescadores de Candás hicieron lo que creyeron necesario para proteger su modo de vida.

Lanchas o botes en un puerto asturiano
Aun cuando hoy llevan motores interiores o fuera borda, estos botes de pesca no difieren mucho a como eran en aquella época

Y aunque hoy podamos sonreír ante la idea de un tribunal navegando para excomulgar a unos delfines, el episodio nos recuerda que la historia está llena de soluciones insólitas nacidas de la necesidad.

Candás conserva este relato como parte de su identidad, y con razón: pocas comunidades pueden presumir de haber llevado a juicio a los habitantes del mar… y haberlo hecho con toda la solemnidad del derecho del siglo XVII.

Espero que la historia que hoy te cuento te haya, al menos, sorprendido

Para la realización de este artículo he utilizado IA, tanto para algunas imágenes como para el texto, dándole no obstante «mi habitual tono personal».

El resto de imágenes no generadas con IA son propias.

Otros enlaces de interes

El juicio de los delfines, elcafedelahistoria.com

El juicio de los delfines de Candás, lugaresconhistoria.com

Otros de mis artículos que te pueden interesar:

Luanco, la perla del Cantábrico asturiano

«Pulpu de pedreru con patatines»

La ría de Villaviciosa, una visita a su orilla izquierda

Jovellanos, retazos de la persona que todos llevamos dentro

El conjunto histórico artístico de Cimadevilla en Gijón

Luarca cuatro crónicas de un pueblo

Avilés, una visita a su casco histórico

Entrevista con El Busgosu, el Espíritu del Bosque de la Mitología Asturiana

Cabo Peñas, entorno de paisaje protegido

El Parque Arqueológico-Natural de la Campa Torres en Gijón


Si crees que este artículo puede ser útil ¡¡¡ compártelo !!!

Deja un comentario

El responsable de los datos incorporados en tu comunicación es José Luis Tejedor López, dichos datos se utilizarán exclusivamente para responder a tus comentarios.

Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos de este formulario así como el derecho a presentar reclamación ante una autoridad de control.

En la política de privacidad de esta página encontrarás información adicional sobre la recopilación y el uso de tu información personal por parte de asturiasconencanto.com, incluida información sobre acceso, conservación, rectificación, eliminación, seguridad y otros temas de tu interés.

Resumen de privacidad
Asturias con encanto

Esta web utiliza cookies para poder ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a mi web o ayudar a mi equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa me permite mejorar mi web.