La Peña de los Cuatro Jueces, desde el área recreativa de monte Deva, pasando por el pico Fario, es la ruta más emblemática de Gijón.
Combina bosque, sendero, miradores naturales y un punto histórico donde confluyen cuatro concejos asturianos.
Es ideal para quienes buscan naturaleza, tranquilidad y vistas panorámicas con poca dificultad técnica.
No pretendo darte una relación exhaustiva de datos, solo quiero encender en ti la chispa de la curiosidad por este tema
Pepu Tejedor
Este ascenso no es solo una ruta… es una pequeña ceremonia que mezcla bosque, memoria, silencio y esa manera tan asturiana que tiene el paisaje de contarte cosas sin levantar la voz.

Indice del Artículo
El arranque: Área recreativa de monte Deva
Donde dejar nuestro vehículo
Llegar al área recreativa de monte Deva no es difícil, pero te recomiendo que lo hagas en coche o vehículo particular.
Es un lugar que no tiene combinación de autobús urbano, el cual tan solo llega hasta el cementerio de Deva que está un par de km más abajo.
Y, aunque se puede hacer caminando desde allí, creo que supone un esfuerzo desproporcionado, que no procede realizar si vas a caminar esta ruta a continuación.
Circularás por la autovía del Cantábrico A-8 y te desviarás en la salida 371 dirección San Miguel de Arroes, Quintes y Quintueles.
Pero ojo, debes tomar la primera salida de la rotonda dirección cementerio de Deva, que está indicado.
En las siguientes bifurcaciones seguirás siempre los indicadores del cementerio, y para subir a Monte Deva pasarás la desviación del cementerio y seguirás hacia arriba… no tiene pérdida.
Pronto la carretera se convertirá en pista, pero no temas, se circula bastante bien pues el firme está en buen estado.

Te dejo la geolocalización del aparcamiento de Monte Deva donde dejarás tu vehículo estacionado hasta la vuelta.
Aquí, entre el área recreativa, el observatorio y el centro de interpretación de la naturaleza de Monte Deva tienes un amplio aparcamiento además de paneles informativos sobre las rutas del entorno.
No obstante, yo siempre recomiendo madrugar y llegar pronto para tener sitio asegurado donde aparcar.

Te dejo también la geolocalización de la Peña de los Cuatro Jueces para que observes el itinerario que seguirás.
Comenzando la ruta
Sales del área recreativa de Monte Deva, dirección sur, como quien abandona un pequeño refugio.

Has madrugado y a estas horas, el aire suele estar frío y limpio, con ese olor a hierba húmeda que Monte Deva guarda incluso en verano.
Recuerda que el aparcamiento en el que estás se encuentra ya a 410 metros de altitud.
Los primeros pasos son suaves: pista ancha, sendero entre praderas, arbolado disperso formado por pinos y eucaliptos principalmente.
Te envuelve el murmullo de los pájaros que siempre parecen empezar el día antes que nadie…

Al poco, te das de bruces con el Centro de Interpretación de la Naturaleza del Monte Deva, al cual nunca he conseguido acceder por estar cerrado siempre que subo.

Perteneciente a la familia Rato, fue comprada por el ayuntamiento y, con posterioridad, tras ser rehabilitada, se abrió como Centro de Interpretación de la Naturaleza en el año 2002
Aquí el paisaje te habla de transición… no estás aún en pleno monte, pero tampoco en la ciudad.
Este espacio es un umbral, y los umbrales, ya sabes… son lugares donde uno se prepara para cambiar de ritmo.




Por delante tienes aun alrededor de 8 km por recorrer hasta el pico Fario y tardarás en llegar aproximadamente 3 horas por pistas y senderos forestales.
Hasta el Fario, el recorrido es fácil de realizar e ideal para familias, caminantes ocasionales y aficionados a la fotografía de paisaje… salvo algunas cuestas prolongadas que te costará un poco más…


No obstante, si te quiero mencionar que, en algunas zonas llanas, el agua remansa formando charcos que inundan todo el camino si ha llovido recientemente.
Para sortearlos, te desvías por el bosque sin perder de vista el camino y asunto arreglado…


Esta pista te lleva directo al Fario, aunque no hay señal que lo indique y el camino se llama «Camín del Brañito».
Repito, no hay señalización al Fario

El bosque que te acompaña
A partir de aquí la pista se va empinando y estrechando poco a poco y el bosque te abraza y se vuelve más íntimo… eucaliptos, robles, castaños, multitud de acebo… y pinos… muchos pinos…



El sendero asciende con una constancia amable, como si te invitara a observar en detalle toda la armonía del bosque…

Aquí el silencio no es ausencia de sonido, sino presencia de vida: hojas moviéndose, ramas que crujen, el eco lejano de un perro en alguna casería, incluso el canto distante de algún gallo…


En la imagen es otoño y aun conserva su característica flor amarilla
Las aves silvestres emiten sus sonidos mañaneros… trinos más o menos melodiosos o conocidos… no identificas la especie (salvo expertos) pero llenan tu ascensión de paz y armonía.

En este tramo, el significado es cobijo.

En la imagen observa que en esta zona del bosque predominan los pinos…
El bosque te envuelve, te acompaña, te iguala, no importa quién seas: dentro de él todos caminamos al mismo compás.
Señales del camino
A medida que avanzas, aparecen pequeñas huellas humanas: una fuente, un cruce de caminos, un poste de madera con indicaciones, un mirador… son señales que guían sin imponerse, discretas, casi humildes.


En esta ruta, la señalización no manda: susurra… incluso a veces echas de menos más señales para asegurarte de que vas por buen camino.

Para tu información PR-AS-161 identifica la ruta de senderismo que sube al pico Fario
Estás ascendiendo al Fario… así que ante cualquier duda en una bifurcación… tira hacia arriba…
Al mismo tiempo, eres consciente de que esta ruta ha sido transitada por generaciones de vecinos y caminantes que buscaban lo mismo que tú hoy: un poco de tranquilidad, claridad mental y disfrute.
Aprovecha y observa… en un bosque como este hay multitud de detalles que puedes vislumbrar y disfrutar… y si es menester, inmortalizar con tu cámara.








Observarás durante la ascensión también, multitud de estrechos caminos que atraviesan el monte.
Forman parte de improvisados circuitos de mountain bike en cualquiera de sus versiones, descenso, enduro, etc…

Es una zona poco transitada y es fantástica para este deporte, así que precaución si ves u oyes bicicletas…

Coronando el pico Fario
El pico Fario es la cumbre más alta del concejo de Siero con sus 737 metros.
Cuando estás coronando, el camino sale del bosque y atraviesa una zona llana de matorral desde la que, a tu izquierda, ves la cumbre con sus antenas y repetidores.

En seguida te das de bruces con el área recreativa y con un mirador que no debes dejar de visitar pues las vistas son espectaculares.


Y es en este lugar en dónde por primera vez encuentras indicadores de la Peña de los Cuatro Jueces, los cuales debes de seguir.



Lástima que se estaba metiendo la niebla y en cuestión de unos minutos ya no se podía distinguir el paisaje
La bajada final hacia la Peña: cuando el paisaje se abre
Culminada la ascensión sin complicaciones, el último tramo es el más simbólico.

Poco más de 1,3 km de descenso desde el Fario hasta la Peña de los Cuatro Jueces.

El bosque se ha retirado, como si quisiera dejarte solo para que llegues al final.
La luz se vuelve más amplia, el horizonte se estira, y el sendero desciende con decisión.
Aquí arriba el aire es más seco, más alto, más libre.

Cada paso te acerca más a un punto que no es solo geográfico, sino emocional.
Generalmente el ganado pasta en la cumbre y alrededores, así que mantén siempre la debida prudencia…
Aun cuando todo está bien delimitado y vallado no sería la primera vez que una trifulca entre varios animales termina con empujones entre ellos y derriban una de estas vallas.

Es el tramo más representativo del recorrido: la sensación de altura y amplitud te prepara para la llegada a la peña.
La Peña de los Cuatro Jueces es un lugar que mira y observa, y tú, al llegar allí, te conviertes en parte de esa mirada.

La Peña de los Cuatro Jueces
Un mirador histórico
Cuando llegas a la peña, el paisaje se despliega como un libro abierto.

Gijón, al norte, la costa insinuándose y los montes que rodean la ciudad como un abrazo que la envuelve.
Si el día está claro, puedes distinguir incluso la silueta de la Campa Torres y la línea del Cantábrico, aunque tú prefieras que el mar, en esta ocasión, quede al margen… hoy manda el monte…
A los lados Siero (Oeste) y Villaviciosa (este) y al sur Sariego…
Si la bruma y las nubes lo permiten, puedes ver gran parte de Asturias desde este lugar, cosa que en esta excursión no ocurrió.

La Peña de los Cuatro Jueces es un punto de encuentro.
En ella convergen los concejos de Gijón, Villaviciosa, Siero y Sariego.
Su nombre habla de frontera, pero no de separación sino de acuerdos.

Es un lugar donde los alcaldes de esos cuatro concejos se reunían antaño, se decidía lo común y se repartían los pastos anuales para el ganado entre otras cuestiones.

Un lugar donde cuatro territorios se miraban y se reconocían.
Una peña rectangular que hace la función de mesa, rodeada por otras cuatro peñas menores que son las sillas…

Por eso, cuando llegas, percibes algo parecido a una ceremonia.
No es solo la vista… es la idea de estar en un lugar que ha sido importante para otros antes que tú.
Un emplazamiento donde se tomaban decisiones que afectaban a la vida de la gente y se distribuían los lugares de pasto para el ganado de cada uno de los cuatro concejos.
Un espacio físico que recuerda que el paisaje también es política, comunidad, historia…

En la actualidad se realiza un encuentro anual de los cuatro alcaldes en este lugar, y se acompaña el encuentro con una gira multitudinaria a modo de «fiesta de prao».
Además, a las originales «mesa y sillas» de piedra, se le ha añadido otra mesa con bancos de madera para que la reunión sea «más comoda».




El viento y la altura
En la Peña de los Cuatro Jueces, con sus 662 metros de altitud, el viento suele ser peculiar: más directo, más honesto…
Te limpia la cara, te despeja la mente.

Hay rutas que se sienten en las piernas… esta se siente en el pecho, porque la altura no solo te eleva físicamente: te recoloca por dentro.

Aquí el significado es perspectiva… ver desde arriba, que no es ver mejor… es ver de otra manera, y eso, a veces, es suficiente para que todo encaje.

El regreso
Te recomiendo que, para la vuelta, hagas el mismo camino que has recorrido para la subida.
Hay otros caminos que, desde la peña, te llevan a Monte Deva, pero en belleza no igualan al que ya has hecho.
Y, en la mayoría de ellos, la señalización «brilla por su ausencia», siendo fácil, además de tedioso, equivocarse de camino y andar más de la cuenta.




El camino de vuelta, aunque sea el mismo, nunca es igual.

Tras volver a coronar el Fario, ya no subes: desciendes…
Ya no buscas: traes contigo…
El bosque vuelve a recibirte, pero ahora, cuesta abajo, lo atraviesas con otra mirada…
Vas más cómodo y te fijas en cosas bonitas, llamativas, distintas, con personalidad propia…








La pista final ahora, se siente más ligera… como si el paisaje te acompañara hasta el área recreativa de monte Deva para despedirse con educación.



Estas en concreto, según él, terminarán en cachopo de setas…
Yo siempre recomiendo, antes de consumir cualquier seta silvestre, extremar las precauciones para no confundirla con especies tóxicas o mortales.
Después de otras 3 horas de bajada desde el Fario más o menos, estás en el aparcamiento.
Hasta es posible, en función de la hora y el día, una visita al Centro de Interpretación de la Naturaleza de Monte Deva, si es que está abierto, pues, como ya dije, yo siempre lo he encontrado cerrado y parece ser que solo abre sábados, domingos y festivos.
En resumidas cuentas
La ruta a la Peña de los Cuatro Jueces desde Monte Deva por el Fario, es una de las mejores opciones para disfrutar de la naturaleza en Gijón.
Relativamente fácil, accesible y cargada de significado, combina paisaje, historia y serenidad.

La sensación que tienes después de realizarla es de haber estado en un paraíso, y a tan solo 5 km en línea recta desde Gijón.

Es perfecta para quienes buscan una caminata que te ordene la mente y te conecte con la naturaleza asturiana en estado puro.

Esta ruta destaca por su simbolismo:
- El bosque representa cobijo y memoria.
- El sendero es guía y tránsito.
- La altura ofrece perspectiva.
- La peña recuerda la historia compartida entre concejos.
Es un recorrido que no solo se camina… se interpreta…

Por último, algunos consejos básicos para hacerla:
- Usa calzado cómodo, aunque la ruta no presenta gran dificultad técnica.
- Evita días de niebla densa para disfrutar del mirador en la Peña y en el Fario.
- Lleva agua: aunque hay fuentes, no siempre están activas o son potables.
- Respeta la fauna y el entorno forestal.
- Y desde luego cualquier tipo de basura de vuelta contigo, bien a los contenedores o a tu casa.
Esta ruta es una de esas que recomiendo «hacer sí o sí».
Te gustará… estoy seguro…
Para la realización de este artículo he utilizado IA, dándole, no obstante, «mi habitual tono personal».
Todas las imágenes de este artículo son propias.
Otros enlaces de interés
La Peña de los Cuatro Jueces, es.wikiloc.com
Ruta «Peña de los 4 Jueces», gijon.es
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